No dejen de fotografiar a los políticos cuando estén en espacios públicos. Son servidores públicos: su cargo se lo deben a los ciudadanos y su poder emana de nosotros. Deben saber que están bajo escrutinio permanente y que cada peso que gastan puede y debe ser cuestionado, aunque después chillen como cerdos y llamen “clasismo” a que los vigilemos y les exijamos cuentas.
Aquí mi gordita comiendo en el restaurante Negroni
El ticket promedio por persona es de unos 1800 pesos, yo lo multiplicaría por 2 más la invitada
La austeridad que nunca llegó
Entiendo el enojo de muchos mexicanos. Mientras Felipe Calderón y Vicente Fox dan la cara y hablan de frente al país, otros prefieren esconderse en sus ranchos, incapaces de mirar a los ojos a un pueblo al que le fallaron. Ahí está la diferencia. El mejor ejemplo para comparar.