Tu pareja podría contagiarte su estado de ánimo a través de sus microbios orales.
Un reciente estudio siguió a parejas recién casadas durante 6 meses, y sus resultados sugieren que la convergencia emocional puede estar parcialmente mediada por el intercambio de bacterias orales a través del contacto cercano (besos, compartir utensilios, convivencia...).
Se seleccionaron 268 parejas en las que un miembro tenía insomnio con ansiedad moderada y síntomas depresivos (excluyendo casos graves) y el otro estaba inicialmente sano. Se midieron microbiota oral y cortisol salival al inicio y a los 6 meses. Se pidió a los participantes que no cambiaran dieta, higiene bucal ni ejercicio.
Hallazgos principales:
- Los cónyuges inicialmente sanos empeoraron: peor calidad de sueño, más síntomas de depresión y ansiedad, y cortisol salival más alto. El cambio fue más marcado en las mujeres.
- La microbiota oral de los sanos se volvió similar a la de su pareja afectada.
- Bacterias concretas (Clostridia, Veillonella, Bacillus y Lachnospiraceae) estaban aumentadas en los afectados y también aparecieron en los sanos.
- Esos cambios microbianos se correlacionaron con el cortisol y con las puntuaciones psicológicas. Un análisis de mediación apoyó que la microbiota actúa como mediador parcial.
Eso no significa que las bacterias orales expliquen todo el fenómeno. En estadística, un mediador es una variable que se sitúa en medio del camino: vivir con una pareja afectada (A) se asocia a que el cónyuge sano empeore (B), y parte de esa relación pasa por el cambio de su microbiota oral (M). Si la mediación fuera total, todo el empeoramiento se explicaría por las bacterias. Aquí es parcial: una parte encaja con que la boca del cónyuge sano se parezca cada vez más a la de su pareja; el resto puede deberse a otras vías no medidas: hábitos compartidos (estrés, dieta, actividad física, exposición al sol…), dormir juntos, contacto de piel, otras comunidades microbianas, conversación, contagio emocional...
Aunque se pidió a los participantes que no cambiaran dieta, higiene bucal ni ejercicio, eso no se comprobó de forma objetiva (no hay diarios, pulseras de actividad ni controles de cumplimiento). Y hay hábitos —como cuánto sol toman— en los que ni siquiera se les pidió que se mantuvieran iguales. Por tanto, no se puede afirmar que el efecto restante —ni siquiera el que se atribuye a la microbiota oral— quede limpio de esos factores.
@Viictoorr_Mtz@mikepelotero82@julioranr_ Dicen que Armenta se fue mal de aquí, un rumor fue que le andaba ganando el puesto a chipper y decidio correrlo, no recuerdo donde vi esa información, al gato deben traerlo como formador el mando como a 10 a ligas menores aquí, pero como directivo de Saltillo quedó a deber
@peugeot29 Ósea que seguirán los refuerzos que en realidad son jugadores que ya no quieren otros equipos, fichajes en posiciones que no se necesitan, amarrar jugadores que no toman como prioridad al equipo