Me parece una locura como perdemos el tiempo en pelotudeces y no en lo importante. Jamás sabremos cuándo es el último beso, risa, abrazo, mirada de alguien y cuantas cosas posponemos por excusas
Cómo es eso de que el Papa Francisco se iba a casar con una chica que amaba y como el papá de ella no la dejó, decidió hacerse cura. Eso queremos ver en una película de su vida