Aquí tenéis a Ricardo Alonso Fernández y a Fernando Alonso Fuentes, son los dos HDLGP dueños de URBAGESA que han echado de su casa a Mari Carmen.
Estaría muy feo que le dierais difusión y todo el país viera sus caretos de mierda.
Sed buenos.
- Protestas de izquierdas: Ir a parar un desahucio de una señora de 87 años.
- Protestas de derechas: Ir a Ceuta a cazar inmigrantes y a parar los camiones de ayuda humanitaria.
Luego se extrañan de que les digamos que somos moralmente superiores.
Si os fijáis bien, debajo de la mayoría de los argumentos para justificar el desahucio de Maricarmen resuena esto: una persona pobre no debería vivir en El Retiro.
No importa dónde poses la mirada (niño, anciano, blanco, negro, español, extranjero): ahí está la guerra de clases.
Perdón por mi peligrosísima opinión de extrema izquierda, pero hay que prohibir que fondos buitre, fondos de inversión y grandes empresas compren y acaparen bienes tan básicos como la vivienda.
Y limitar también cuántas puede acumular una sola persona.
Pagar 500 euros al mes con el sueldo medio de España es dinero más que suficiente para tener una vivienda digna en una ciudad, lo que pasa que a algunos os han podrido el cerebro.
Representativo que, cuando un fondo de inversión está dejando sin casa a una vecina, no aparecen las banderas rojigualdas, la cruz de Borgoña ni nadie haciendo el saludo romano.
Los fascistas son perros de presa del capital y hacen de tontos útiles para los ricos.
Han dado más palos, puñetazos y patadas en la primera hora del desahucio de Mari Carmen que en Torrepacheco y Ceuta juntas cuando linchaban a inmigrantes y autoridades encerradas en su coche.
Y qué decir de la policía. Creo que no podria mirarme al espejo sin sentir la más profunda repulsión si tuviese que colaborar en un alzamiento. Personalmente me destruiría. Claro que hay gente sin conciencia ni empatía cuya única prioridad es la nómina. Mercenarios.
@andrearopero Imagina estudiar unas oposiciones a policía nacional para acabar, una mañana, enfundado como si fueras a una batalla, echando a una mujer que podría ser su madre de su casa. Hay que ser psicópata para poder hacerlo sin remordimiento alguno.
Un par de coches bomba en las sedes de determinados fondos buitres puede ser una solución eficaz. Si resulta que sacar una ley y ponerles límites no se quiere. En fin...