El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
Argentina jamás festejará segundo lugares, jamás. Cuando sos el mejor y perdes, no festejas. Lloras, puteas y te vas a dormir, y lloras mientras dormís. Y en soledad. Y sobre ese dolor, es que los mejores sigue siendo mejores. En el obelisco se festejan campeonatos. Punto.
Que tan poco entienden algunos para salir a festejar perder la final contra España a las calles, por favor.
Te caga la semana y te cambia el humor completamente perder una final.