Estudios de resonancia magnética han revelado algo realmente conmovedor sobre los perros y su vínculo con sus compañeros humanos.
No se trata solo de golosinas, juguetes o incluso la compañía de otros perros; el amor de los perros por sus humanos es mucho más profundo.
Investigadores descubrieron que cuando un perro percibe el olor de su dueño, una parte específica de su cerebro, llamada núcleo caudado, se activa mucho más que cuando huele comida u otro animal.
Esta área del cerebro está vinculada a sentimientos de amor, alegría y recompensa, lo que demuestra que los perros no solo reconocen el olor de su familia, sino que se sienten abrumados por la felicidad y el afecto.
Esta poderosa reacción revela que cuando nuestros amigos peludos nos miran con esos ojos de adoración o corren a saludarnos en la puerta, no es solo instinto o hábito.
En lo más profundo de sus cerebros, los perros sienten un amor genuino y profundo por nosotros, uno tan real y significativo como el que sienten otras especies animales como individuos que son y su capacidad de sintiencia.
Esta semana me ha hecho aprender la importancia de cuidarse no solo física si no también mentalmente y de lo necesario que es en esta vida tener cerca a la gente que realmente te quiere.
Una semana repleta de emociones, sentimientos y experiencias que dudo pueda olvidar...
Hay gente que pone la alarma en horas no múltiplo de 5.
6:13, 7:34, 7:42 y mierdas así. Y están aquí, entre nosotros. Y lo peor de todo, hay que respetarlas.
No puedo explicar con palabras la envidia que siento ahora mismo hacia este tío.
Es el palo más perfecto de la historia. Todos los hombres aspiramos a encontrar algo así en algún momento de nuestras vidas y la mayoría, lamentablemente, moriremos sin conocer esa sensación.