—Está bien... Creo que prefiero quedarme contigo en la habitación... Por si acaso. —
Se estaba dando el pequeño capricho de ser ligeramente vulnerable en ese moemrnl. De expresar abiertamente lo que quería... Y lo que no.
"...no creo, tienen bastantes sirvientas, aunque por respeto, ya sabes, comportate en frente suyo, eso es... Si viene siquiera"
-Ruo no lo había hablado mucho pero... Con los años, su padre se hizo de concubinas
Y a veces no pasaba estas fechas con la madre de Ruo-
despampanante, incluso. Simplemente que me gustan los hombres, es un gusto personal... —
Bueno, también las mujeres, pero no solía tener oportunidad de intimar con ellas.
Misha era alguien comedido, sus palabras solían estar pensadas y repensadas para no dar lugar a errores... O para que no hubiera aciertos.
Y en este caso había intentado que fuera la primera y no la segunda, aunque sin éxito.
—¡No, no! Entiéndame, usted es preciosa,
Se sentó en una esquina con las piernas cruzadas, jugueteando nervioso con los dedos.
—Vale, pero... ¿Tendré que atender a tu padre otra vez? —
Como cuando lo habían comprado al principio, aunque eso no lo dijo por educación.
-Y Ruo, por otro lado, esta acostumbrado de más, aunque se quedo viendo la ilusión de Misha-
"Frente a mi madre, no seas un guarro o seas grosero"
-puso como límites, mientras cerraba las puertas y el carruaje echaba a andar-
"Si esta mi padre... Se muy educado"
Su sonrisa se volvió algo más caducada al instante, aceptando la distancia sin mayor revuelo.
—Tranquila, mi señora. No tengo ninguna con usted, mis gustos son más... Masculinos. —
Intentó tranquilizarla, pero aún así no intentó acercarse para comodidad de la mujer.
Siguió sus pasos en silencio, sin saber muy bien cómo tomarse el ajeno.
—¡Un carruaje! Qué lujo. —
Se subió primero con la ilusión de un niño, no estaba acostumbrado a ese tipo de comodidades por suerte o por desgracia.
—¿Cómo... Debo actuar frente a tus padres? —
-Aquello...
Le dejo algo pensativo
Misha era fastidioso y todo menos refinado, y Ruo no era timido en exprésar que era irritante
Sin embargo, nunca había pensado en... "Deshacerse de el"
No hubo respuesta a eso, en su lugar se llevo sus maletas a la puerta principal
--
—No me atrevería a olvidar a una dama tan bella. —
Aunque no lo dijo con intención coqueta, dio un paso hacia atrás para que no malinterpretase sus intenciones.
—Trabajo en el casino, si es que eso le refresca la memoria. —
Sonrió ampliamente, ese truco siempre solía impresionar a pesar de lo sencillo que era.
—Me encuentro muy bien, mi señora. Me encontraba dando un pequeño paseo, ¿le gustaría acompañarme? —
—... Pensé que querrías deshacerte de mí por unos días. —
Aunque tampoco tenía sentido si lo llevaba con él, pero... Bueno, no imaginaba que Ruò lo viera como algo más que un perro que pasear de todas formas.
—Vale, yo ya estoy listo. —
"...si así lo quieres, no creo que haya un problema"
-Por que siempre habia una habitación de huéspedes, y la habitación de Ruo de sus años de infancia y adolescencia aún estaba intacta
Termino de empacar lo necesario-
"Vamos, podremos llegar ahi antes del anochecer"
Para: @GamblersDesires
Bonito cofrecito de aproximadamente 20 centímetros de largo, 10 de ancho y unos 15 cm aproximadamente de profundidad, excelente para guardar objetos de valor o cualquier otra cosa, esta hecho del mineral conocido como aguamarina y acero bañado en oro.
de una maleta... Y de llenar otra con joyas y maquillaje porque él era un hombre bien preparado.
—Vale... ¿Tendré cuarto propio ahí? —
Preguntó por mera curiosidad.
Hubo algo. Algo pequeño y de cristal que se resquebrajó ante esa sonrisa gentil en los labios de ese hombre.
Por un momento fue como... No, prefería no pensar en ello. Hizo caso omiso del calor que le había subido a las mejillas y se puso a meter ropa de abrigo dentro
-Ruo, que usualmente era de gesto serio o molesto, en ese momento, sin siquiera pensarlo o quererlo, miro a Misha con una sonrisa gentil, un pequeño brillo en sus ojos
Era, realmente, una mujer muy amorosa-
"Excelente, te llevarás bien con ella entonces"
-Y de donde saco--
No le diría que no a una fiesta familiar después de tanto tiempo... Su madre había muerto cuando él era muy pequeño, así que no recuerda exactamente cómo era tener una madre amorosa...
Y por lo suave que parecía Ruò cusndo hablaba de ella, no dudaba que ella sería
-Le había sorprendido lo rápido que se había cambiado, y honestamente, habia esperado incluso que no quisiera ir
Habia comenzado a empacar algunos cambios de ropa para si mismo
Una vez volvió, se acerco para ver mejor su ropa-
"Elegante... Toques tradicionales... Estara muy--
lo más amoroso que conocería en años.
—Maravilloso, entonces esto va dentro... Y no te preocupes, prometo salir redondo de la cena. No sería capaz de decirle a esa buena mujer que no quiero comer, y en mi casa uno no se levanta de la mesa hasta que se haya limpiado el
viaje imprevisto. Salió a los pocos minutos completamente cambiado y a la espera de opinión.
—¿Crees que esto para la cena estará bien o es demasiado? —
—¿Ah? —
Eso lo pilló muy, muy de sorpresa. No pensaba que él también estaba invitado, después de todo... Era la fiesta de los Shào, no la suya...
—Intentaré ver algo, espera... —
Fue a la habitación como alma que lleva el diablo, súbitamente agobiado por la idea del
"...bien, entonces empaca tus cosas, nos vamos esta noche"
-Estaba implícito que pensaba llevarse a Misha consigo
Su madre no vivía en la capital desde hace mucho tiempo, por lo que tendría que viajar en una carreta-
"El clima es frío, asi que llevate algo abrigado y...--