-Mucja información. Garld se esperaba algún tipo de operación a pequeña escala como estaba acostumbrado, no a dirigir las fuerzas de los renegados en una campaña contra los cruzados. Trató de imaginar mentalmente el mapa mientras Sylvanas le transmitía las órdenes hasta que →
Sylvanas reparó por un momento en el pintoresco grupo que Garldereth había traído hasta su presencia. Frunció ligeramente el ceño.
—Dirigirás el grueso del ejército en dirección oeste, hacia las puertas que delimitan las tierras de la peste. No pasaréis desapercibidos, pero he +
-El quinteto se acercó en silencio, temerosos de interrumpir a la reina con el sonido de sus pasos. Ninguno rompió el silencio, panda de cobardes. Como de costumbre parecía que le tocaba a Garld tomar la iniciativa, y que no le vinieran con que le pertocaba a él por el cargo. →
Al atravesar la pueta de la entrada una forestal de aspecto joven se cruzó en su camini. Parecía apresurada y apenas le dedicó una rápida mirada al grupo antes de desaparecer, mas su fino rostro blanco cual porcelana no permitía adivinar sus intenciones.
En el interior, +
→ se anunciaron ahora con prisas para entrar de nuevo en la catedral Escarlata.-
(L) "¿Piensa atacar a la Cruzada Argenta?"
No lo ha dicho.
(M) "¿Y para qué nos llama?"
No lo ha dicho.
(G) "¿Entonceh no noh va a pagah?"
Eso tampoco lo ha... No, creo que no.
-Garld asintió antes de abandonar de nuevo la catedral. Se dirigió primero a Darthalia para que preparara al ejército antes de reunirse con los suyos. Cuando volvieron a salir el enclave parecía otro: filas de lanceros avanzaban organizándose en un varias columnas que se →
Sopesó las palabras del Sumo Ejecutor por unos segundis, elevando pulgar e índice a la altura de la barbilla inconscientemente.
Había supueso una disposición similar, pero requería del informe de Garldereth para confirmarlo.
—¿De qué fuerzas disponemos?
Fue Mortuus el que +
→ dirigían a la puerta oeste. Ballesteros, tropas de caballería ligera...-
-Prácticamente tuvieron que hacer malabares para llegar de nuevo a la catedral. La sargento Nudillos, el capitán Larkin, Gïurmauth Colmillonegro e incluso la arcanista Myranda completaban el grupo que →
→ guarnición menor y el fuerte de la Esperanza de la Luz, justo al norte, como sede de mayor relevancia. El puente que lleva a las tierras del oeste y el enclave de la Cruzada se encuentra ahora más fortalecido. Creemos que han aumentado las patrullas en el territorio.
-Garld entendió el gesto como una invitación a proceder. Se mantuvo firme mientras relataba las posiciones militares en las tierras de la peste.-
El territorio se encuentra vigilado por cuatro... Cinco torres de guardia controladas por la Cruzada. Varios puentes con →
Con una tranquilidad casi exasperante, Sylvanas intercambió miradas con el Gran Ejecutor Mortuus al pie de las escaleras. El comandante le devolvió la mirada a través de las cuencas vacías de su yelmo sin mayor expresión que ayudara a interpretar sus intenciones antes de que +
¿Héroe o amenaza...?
-Amenaza claramente. Le ha enseñado la primera página de la gaceta a su general después de leerla detenidamente.-
Verdades como puños Larkin. ¡Como puños!
-Como ya otras veces, el sumo Ejecutor recorrió el largo camino de piedra con paso firme y la mirada puesta en el altar sobre las escaleras. En ese momento la guardia del terror marcaba el camino a seguir custodiando todas y cada una de las columnas de la catedral como →
Las pupilas de la guardia se clavaron al instante sobre el recién llegado, sin provocar mayor movimiento mientras lo examinaban.
Dos golpes metálicos de la punta de una alabarda sobre el suelo de piedra resonaron entre las paredes de la catedral anunciando la llegada de +
→ terroríficas estatuas sin vida con un uniforme carmesí que pareciera burlarse del escudo de los antiguos dueños del Enclave Escarlata. Bajo la atenta mirada de Sylvanas, sus nuevos generales y su valkyr, Garldereth saludó con una reverencia antes de anunciar el motivo de →
-> reglamentaria de la guardia real de la reina. Se dirigió a uno de ellos, pues sabía que no reaccionarían hasta que él los mencionara o cometiera la estupidez de intentar poner pie en el interior del edificio.-
Solicito audiencia con @Sylvanas_RP
-Llegado el momento a Sir Garldereth tocó volver a ascender por las escaleras blancas de la catedral hasta encontrarse de cara con la entrada custodiada por la guardia del terror. Dos figuras mortuorias con el rostro cubierto por aquellas telas rojas lucían la armadura ->