Cómo es el duelo; un día estás en tu cuarto doblando ropa muy tranquilamente y, de repente, estás en llanto porque no entendés por qué la vida te hizo pasar por eso.
Cuando lloro por el estrés o ansiedad y se convierte en llanto por mi familia, lloro por cosas que no puedo arreglar, por no saber si estoy haciendo las cosas bien, por todo lo que pasa en mi vida.
Soy lo suficientemente madura para admitir que a veces soy una persona difícil. Sobrepienso todo, actúo con impulsividad y puedo ser complicada de entender. Soy sensible a otro nivel y necesito paciencia, pero también sé que mi amor no se compara con el de nadie.