Cuando el camarero se acerca a tu mesa TE CALLAS Y LE ATIENDES.
NI sigues conversando, ni sigues con el móvil, ni sigues en la inopia: TE CALLAS Y ATIENDES a la persona que te está sirviendo, que está currando en algo durísimo y que te va a traer la comida.
TE CALLAS Y ATIENDES.