Veo reflejada la paradoja de la tolerancia cuando me es posible tolerar diferentes puntos de vista, excepto aquellos que van en contra de los derechos humanos.
La flexibilidad como imperativo psicológico (legitimada además por el discurso de "La salud mental") termina construyendo una nueva ortodoxia, tan rígida como aquellas que pretendía superar. Es que no cuela, se os ve el "hippypijismo" y las ganas de vender.
Discúlpenme si hace rato no tuiteo nada, he estado llorando en tercermundista nivel Cuba. No le deseo a nadie lo que estoy teniendo que soportar sobreviviendo en el país de mierda este gobernado por una dictadura brutal.