Dibujo en servilletas. Me queda rico el arroz rojo. Una vez casi atravieso Churubusco. Tengo los brazos largos. Siempre se me olvida ponerle puntos a las íes.
Estados Unidos está atropellando a Paraguay. Los veo y no puedo no preguntarme: ¿Y por qué México da tanta hueva, por qué juegan con tanta pachorra, por qué les pesa tanto todo?
Pero, según algunas personas, México «no jugó tan mal». Yo creo que ya estoy muy enojado con todo.
@Gusgux Juegan incluso peor que ayer. Pero, de repente dan uno o dos partidos donde no juegan tan mal, y piensas «bueno, es lo que hay». Pero luego juegan otra vez bien, piensas que pueden hacerlo de nuevo, y ahí te das cuenta de que no, pero ya te enojaste por haber pensado que sí.
@CeMetztli Jajajaja. También lo pensé. Así de... uh, no, ha de ser pirata, porque no resistió un jaloncito de nada. O el coreano traía las uñas largas, vaya uno a saber. :D
—Oye, ¿y ya se siente el ambiente mundialista en tu ciudad?
—Uy, claro. El tráfico está cortado por todos lados, pero ya está la copa del mundo en los camellones.
Qué partido feo. Ninguno de estos dos va a llegar lejos. Para sorpresa de nadie, pues. Lo que pasa es que se siente más feo después de verlo, a ratos pensar que quizá sí, y luego darte cuenta de que no, jajaja, cómo crees, claro que no.
¿Ya podemos estar mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame mame y mame y mame con el mundial?
Lo bonito de la posteridad es que nunca espera nada de nosotros. Pero eso sí, siempre tiene tiempo para mirar cómo tratamos al presente, y por eso a veces nos sonríe y nos reconoce si lo hicimos bien.
Hola, junio. Ya me andaba que llegaras. Me gusta cómo hasta la lluvia abrió un poco las cortinas para que pasaras con tu conga de solsticio y frenesí por todas las esperas que finalmente se terminan. Ven, acom��date en el sillón, que la cafetera ya suspira y la nevera nos sonríe.
Hola, mayo. Me encanta cuando llegas con tu conga de colores y texturas que contagian con su música lo soleado de los días. Ven, pasa. Tengo café y bebidas frías, y muchas ganas de que todo lo que a veces nos cuesta un poquito de trabajo nos sepa mejor acompañándonos.
Hola, abril. Me encanta que hayas llegado junto al sol que ralla las nubes después de la lluvia. Ya vi todos tus aromas y colores, y quiero mucho que pases a donde el café, el pan dulce y los recuerdos que se vuelven un confetti de memoria y alegría están listos para recortarse.
@anajuliabanlei Siempre llama la atención cómo se llenan las agendas. Yo a veces siento que la Luna es como «ajá, ya fuimos alla, cuál es la novedad, avísenme cuando lleguemos a Marte». O quizá los millonarios hablando del espacio lo quieren hacer ver como que ya pasó de moda, o no sé. Es raro.
¿Ya vieron la luna hoy? O sea, yo sé. Es el mismo astro desde hace como cuatro mil quinientos millones de años, y está ahí casi todas las noches, y siempre da la misma cara y tal y tal, pero�� ¿ya la vieron hoy? ¡Está bien bonita! :)
Hola, marzo. Te escuché llegar descalzo tempranito, bajo el azul del cielo salpicado de incipientes jacarandas. Ven, vente aquí a la sombrita. Me gusta cuando llegas tan bonito porque hasta los tonos del café que nos tomamos tienen tonos y matices que no habíamos notado antes.