Dolly Parton casi chocó su automóvil la primera vez que escuchó a Whitney Houston cantar “I Will Always Love You”.
La canción había nacido casi 20 años antes, cuando Dolly decidió separarse profesionalmente de Porter Wagoner, el hombre que había impulsado su carrera.
Como él se negaba a dejarla marchar, ella escribió una despedida y se la cantó.
Porter terminó llorando.
Tiempo después, Elvis Presley quiso grabarla. Para Dolly era un sueño, hasta que su representante le exigió entregar la mitad de los derechos de autor. Aunque necesitaba el dinero, se negó.
Aquella decisión cambió su vida.
En 1992, Kevin Costner eligió la canción para “The Bodyguard” y Whitney Houston la convirtió en un fenómeno mundial. Dolly escuchó la versión por primera vez mientras conducía y tuvo que detenerse: estaba tan emocionada que temió sufrir un accidente.
“Tomó mi pequeña canción y la convirtió en algo enorme”, recordaría después.
La versión le generó cerca de 10 millones de dólares en regalías. Dolly invirtió parte de ese dinero en un complejo de oficinas situado en un barrio históricamente afroamericano de Nashville.
Lo llamó «la casa que Whitney construyó».
Dolly escribió la canción. Whitney la hizo volar. Y entre las dos crearon una despedida que el mundo nunca pudo olvidar.
Ahora las dos nos han dejado, pero juntas hicieron que una canción de despedida se volviera eterna.
Que no van a penalizar el aborto.
- Ya radicaron el proyecto.
Que no van a quitar derechos laborales.
- Ya revocaron las resoluciones.
Que no van a rebajar impuestos a los ricos.
- Ya tienen el proyecto listo.
Que no van a politizar la fuerza pública.
My therapist , Taylor Swift, once said “enthusiasm can protect you from anything,” and “think of your energy as if it's expensive. not everyone can afford it,” and “bend when you can, snap when you have to,” and “you are not damaged from your mistakes, you are wise.” She’s right.