Claro que se nos iba a ir un viernes este viejo rockero empedernido. Hoy hay fiesta ricotera en el cielo, en la tierra y en el infierno.
Salud, míster.
La mayoría de las mujeres no lloran por el hombre; lloran por ellas mismas, por el esfuerzo que dieron, la esperanza que tuvieron, la ilusión en la que cayeron y el recordatorio de que el amor no las ha recompensado.
No quiero que me hagas tu prioridad, porque tu prioridad siempre debes ser vos. Prefiero ser tu lugar seguro, que pienses en mí cuando quieras hablar de tus metas, festejar tus logros, quieras compartir buenos momentos o cuando estés pasando un momento difícil y quieras compañía