¿Dónde está el encanto de nuestro cielo? ¿Dónde está la sangre que derramaron nuestros guerreros? ¿Dónde está la riqueza, dónde está el oro? ¿Dónde está el amarillo, azul y rojo?
Cuando les invada la duda acerca de las verdaderas intenciones de la persona por la cual tienen un interés romántico, recuerden que si viene de parte de Dios traerá paz, no confusión.