Entonces creo que entendí, que reír sin motivo era lo único que pedía. Quiero que la tradición literaria de las personas sea el movimiento de las cometas...
Una mujer que ha leído mis libros me ha hecho esta cajita con papel y pintura. Tiene 74 años y una vida detrás de muchos más. No he llorao casi.
Amparo puta ama.