🇺🇸 | En Nueva York, un grupo de inmigrantes venezolanos rescató a un hombre de la tercera edad atrapado en un automóvil en llamas. Su rápida intervención evitó una tragedia.
Cada vez que sientas que no le importas a nadie, recuerda que en tu cuerpo tienes miles de millones de leucocitos que darían la vida con tal de protegerte de cualquier enfermedad.
Aquí vemos a un leucocito persiguiendo a una bacteria (vía: David Rogers).
UNA MALA ESTRELLA
Una de las más interesantes y fundamentadas hipótesis, formulada por primera vez por Schklovskii, del Instituto de Investigación Cósmica de la Academia de Ciencias de Moscú, es la de que los dinosaurios murieron a causa de la explosión de una supernova próxima.
El estallido de esta estrella moribunda, situada a unas decenas de años luz, ocasionaría un inmenso flujo de partículas cargadas de alta energía que penetró en nuestra atmósfera, alteró sus propiedades y tal vez destruyó las capas de ozono atmosférico, permitiendo la filtración de cantidades mortíferas de rayos ultravioleta. Es posible que los animales noctámbulos, como los mamíferos de aquella época, o los animales que vivían en el fondo de las aguas, como los peces, sobrevivieron a esta fantástica radiación de ultravioletas de gran potencial energético. Pero los animales que merodeaban a la luz del día y que vivían en la tierra o en la superficie de las aguas, sufrirían más que ningún otro las consecuencias de la dañina filtración. Esta catástrofe recibiría una denominación apropiada: el término en sí pasaría a significar "mala estrella".
Suponiendo que esta concatenación de hechos sea exacta, el flujo principal de la evolución biológica en el planeta Tierra durante los últimos sesenta y cinco millones de años, y, ni que decir tiene, la existencia misma del ser humano, es el resultado de la extinción de un distante sol.
Tal vez otros planetas giraban en su órbita y quizás uno de ellos conoció una rica eclosión de formas biológicas evolucionadas penosamente a lo largo de miles de millones de años.
No cabe duda de que la explosión de la supernova hubiese extinguido todo tipo de vida en este planeta y hasta, probablemente, diluido su atmósfera en el espacio.
¿Debemos nuestra existencia a una sobrecogedora catástrofe estelar que por otra parte, destruyó mundos y biosferas?
Carl Sagan - Los dragones del Edén
"LA ÚLTIMA GUARDIA"
Lo que podemos apreciar en la imagen superior son múltiples fósiles de crías de Psittacosaurus bajo la protección de lo que parece ser un hermano mayor que los cuidaba antes de morir por un flujo de escombros volcánicos. El descubrimiento de dichos fósiles fue realizado por el paleontólogo Dean Lomax.
En propias palabras de Dean: "El fósil mayor no tiene las dimensiones de un adulto con madurez sexual, por lo que no podría haber sido alguno de los padres; lo más probable es que haya sido el hermano mayor de las pequeñas crías".
El hallazgo está excepcionalmente conservado, y aparece en su libro "Locked in Time - Animal Behavior Unearthed in 50 Extraordinary Fossils".
Trabajo artístico de Bob Nicholls.