Siempre fue un ordinario y un maleducado. Disfruta maltratando a la gente.
Solo merecen su saludo los que aceptan ser sumisos a sus caprichos, o sea los arrastrados.
El momento en que Javier Milei les negó el saludo a Jorge Macri y a Victoria Villarruel https://t.co/MqMdWZdESO
No puedo esperar leer a Adorni pedir por la devolución de los 6 mil palos verdes que le deben por coparticipación al distrito que él representa a partir de diciembre.
COMUNICADO DEL BLOQUE DE SENADORES DEL FRENTE PRO
Ante las declaraciones del vocero presidencial Manuel Adorni sobre la fallida votación de la Ley de Ficha Limpia, los senadores del bloque Frente PRO nos vemos en la obligación de aclarar algunos puntos fundamentales.
“Y por qué en 17 años nunca el PRO sacó ficha limpia?” Repiten pelotudamente los tuiteros libertarios. Chicos, nunca, jamás, el PRO tuvo mayoría en ninguna cámara. Ni en Nación. Ni en Ciudad. Ni en ningún lado. Hasta Fantino y Naty Zaracho lo entienden. Vamos, ustedes pueden.
Adorni, expliquen por qué los senadores aliados del Gobierno votaron en contra de Ficha Limpia.
Los que tienen que pedir perdón son ustedes. A los argentinos y a @slospennato, una mujer honesta que hace más de 8 años pelea contra la corrupción.
Escuchándote me emociono por tu autenticidad y preparación, combinadas con tu gran capacidad y el enorme compromiso que tenés con la Ciudad y la Argentina. Hacen falta muchas Lospennato para que Buenos Aires siga creciendo. ¡Felicitaciones @slospennato por tu participación en el Debate 2025!
#EsConLospennato
Mirá, Curestis, te lo digo sin vueltas, como se habla en el café y en la esquina: los que se fueron, pusieron precio. Y Milei lo pagó. No fue por convicciones, fue por cotización. El trueque fue simple: un cargo, una promesa, una candidatura, una selfie con el León. Lo llamaron “nuevo espacio”. Fue un pase de mercado.
La Libertad Avanza no es un partido político. Es un imperio familiar con franquicias. Un holding de poder manejado por dos hermanos: una, silenciosa en los medios pero con el joystick del armado político —"La Jefa", sin votos pero con veto—; el otro, un megáfono con peluca que grita en Twitter mientras firma decretos escritos por el peronismo reciclado.
Hablan de “valores”, pero sólo chequean el valor del dólar MEP.
Critican a Macri por no haber dado todas las peleas. Pero gobernó con el kirchnerismo enfrente, no infiltrado. Con La Cámpora en la calle, no cobrando sueldo como legisladora en la Ciudad. Con un Congreso opositor, no con uno amaestrado por los Menem y bancado por massistas con bigote libertario.
Macri no tranzó ni compró. Milei sí. Construye poder como el kirchnerismo: cooptando, premiando lealtades de saldo, exigiendo obediencia ciega y repartiendo blindaje judicial. Son dos populismos con distinto disfraz: uno canta La Marcha, el otro tararea a La Renga. Pero los dos reparten cargos y repudian la República.
Y sí, claro que el PRO se achicó. Porque los que tenían precio… ya cobraron. Y los que quedaron no firmaron contratos: defienden convicciones.
Esta vez, el silencio no es prudencia. Es complicidad. Y no hace falta ser del PRO para tener memoria ni para bancar valores republicanos. Basta con no ser parte de esta farsa.
Porque hay una diferencia entre cambiar de ideas… y venderse por un cargo.