Lo que más me duele de la muerte es que ya no puedo hacer nada, ya no hay conversaciones que puedan arreglar la relación, ya no hay disculpas, ya no puedo seguir y pensar que quizá más adelante todo se puede mejorar.
Digan las cosas que les duelen o les molestan a la gente, no importa la forma, no se traguen las cosas, no tienen idea del peso que las cosas no dichas crean en ustedes.
Quizá es que no solo estoy viviendo el duelo de perder a mi mamá, quizá también estoy en duelo por lo que no pudimos ser, lo que nunca pudimos arreglar, los perdones que ya no van a ser.
“Y cuando la historia pregunte quién incendió la casa para matar a la rata, las paredes quemadas responderán por ustedes; Porque el odio los convenció de que era mejor reinar sobre cenizas que vivir en paz con quien piensa distinto”.
El duelo es algo tan difícil y doloroso que deberían prepararnos desde pequeños para recibir el impacto, porque entonces aquí estoy yo, 5 meses después de perder a mi mamá, reviviendo su muerte y lo que siguió, porque vi la noticia del fallecimiento del rector de la Militar.
Ustedes creen que una persona que se ganó la vida defendiendo delincuentes, estafadores y narcotraficantes le va a poner mano dura a la delincuencia de este país? Jajajajajajajajajajakajaajajajaj
No me extraña la fuerza de #Abelardo. En un país donde tantos admiran al vivo, al atarván con plata, al que se salta la fila, al que presume poder y desprecia al débil, era cuestión de tiempo que apareciera alguien que convirtiera esos valores en proyecto político.
Les presento un sueño: Hace cuatro años los jovenes, cansados de un gobierno que llevaba décadas gobernando, logramos poner en la presidencia a un candidato de izquierda. Y si ahora votamos por un candidato de centro y no por un idiota que no sabe lo que es gobernar? Piénsenlo.
A veces me descubro reviviendo el momento en el que me enteré que te ibas a ir, es como si mi memoria y mi cerebro no dejaran de vivir en un loop del peor momento que he tenido que soportar.