“Lo manejaste súper bien”
No, claro que no. No comí bien por días, tenía ganas de llorar de la nada, sobrepensé todo, no hablaba con nadie y no dormía.
Todo te parece importante hasta que te enfermas. Entonces te das cuenta de que sin salud no tienes nada. No importa la situación en la que te encuentres actualmente, cuida tu salud.
Nunca me van a importar las cosas materiales que alguien me pueda dar, me importa su tiempo, su honestidad, su lealtad y su esfuerzo; podrá ser raro, pero hay regalos que el dinero no puede comprar.