Acostúmbrate a ti, a no depender de nadie, a no dar explicaciones, a escuchar tu música favorita, a salir con tus amigos, a quedarte en casa porque no tienes ganas de salir. Acostúmbrate a ti, a tus cosas, a tu vida, a la soledad y sobre todo, a no esperar nada de nadie.
Pasar tiempo sola, me hizo darme cuenta de que yo no quiero un novio; yo quiero un hombre comprometido con su crecimiento, que yo admire enormemente, que sea honesto, priorice la lealtad, quien me haga sentir cuidada y que comparta mis valores.
No le deseo a nadie estar triste, que te invada la tristeza, el extrañar, el no encajar, el vivir el día a día como se puede y encima ni vivir, solo estar sobreviviendo.