Las conversaciones difíciles e incómodas sólo van a ser productivas con gente que es emocionalmente madura como para entender lo que le estás comunicando. Léelo otra vez
es realmente hermoso cuando alguien te sonríe mientras te ve llegar. Primero porque te invita a sentir una ternura inevitable, y segundo porque es un gesto que te asegura que hay un lugar seguro para vos: la mirada sonriente del otro.
Si cuando tu partido político gana una elección al otro día sube el dólar, sube el riesgo país, caen las acciones del país, la moneda del país vale menos y caen los bonos del país, te tendría que hacer un poco de ruido y hacer 2+2 para darte cuenta donde está el problema