Te re curte laburar. Te abre la cabeza, te da una obligación, te hace valorar la guita y aprender a manejarla y encima te enseña el motor de la vida: a hacer algo qué no queres hacer.
La fe. El concepto más maravilloso del mundo. El sentir más abundante que existe. La fe te da sentido, propósito y claridad en todo momento, aún cuando las ventanas se nublan de dudas. La fe apaga el miedo, y te devuelve al origen.