Una cosa es la crianza respetuosa y otra muy distinta es la ausencia total de límites.
Los niños también necesitan experimentar frustraciones, escuchar un “NO” firme y entender que no siempre pueden obtener lo que quieren.
Un cerebro en desarrollo necesita amor, apapachos y comprensión, pero también estructura y límites.
Cuanto más sanas, más dispuesto estás a permitir que las personas enfrenten las consecuencias de sus propias acciones.
Dejas de sentirte responsable, de intentar salvar al otro, y aprendes a dar espacio para que cada quien viva sus decisiones.
Eso, aunque no lo parezca, es uno de los actos más amorosos que puedes hacer, tanto por ellos como por ti mismo.
Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, entonces, no es un acto, sino un hábito. Will Durand.
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No necesitas cambiar tu vida de la noche a la mañana, inicia: Un dia a la vez.
@dilocondibujos_ Ay sí ☹️.... Lo entendí muy tarde, dejaba entrar a alguien a mi casa que mi perrita no soportaba por nada del mundo, no dejaba de ladrarle desde que llegaba hasta que se iba. Debí hacerle caso, me estaba cuidando..😮💨
Tu enojo te ama mucho.
Es el que reconoce cuando estás siendo maltratado o irrespetado.
Es el que te avisa que necesitas dar un paso fuera de ese lugar que no te hace justicia.
Es el que te hace consciente de que quizá es momento de salir de una habitación, de un trabajo, de una relación... o de viejos patrones que ya no funcionan para ti.
Aprende a escuchar tu enojo y conviértelo en tu aliado.
Entonces, cuando ya te haya protegido, se irá.
Sé que hay miles de cosas pasando por tu vida en este momento, pero recuerda que no tienes que luchar con todas a la vez. Confía en el tiempo y sigue adelante: un día a la vez, un pasito a la vez. Vuelve a tu centro y recuerda que, tarde o temprano, todo va a estar bien.
Lo que toleras, lo permites.
Lo que permites, lo normalizas.
Y lo que normalizas, termina definiéndote.
No eres lo que haces en tus mejores días.
Eres lo que aceptas en los peores.
Nunca es tarde para reinventarte. Siempre existe una nueva oportunidad para aprender, sanar, crecer y convertirte en la persona que sueñas ser. No importa cuántas veces hayas caído; lo importante es que siempre puedes elegir levantarte con más fuerza, más sabiduría y más esperanza.
Comparar tu camino con el de otros solo te hace olvidar todo lo que ya has avanzado. Cada persona tiene su propio tiempo, sus propias batallas y una historia diferente.
No te desesperes si las cosas no suceden tan rápido como esperabas. Lo que hoy parece una espera, mañana será parte de la historia que te hará sentir orgulloso de no haberte rendido.
Confía en tu proceso, porque todo llega cuando tiene que llegar.