No siempre hice lo correcto. A veces herí sin querer, otras veces porque no supe manejar lo que sentía. Hoy lo reconozco sin excusas, porque querer ser mejor también es una forma de sanar.
Hazte tan ocupada, tan disciplinada y tan determinada que no tengas tiempo para saber que está sucediendo en la vida de otras personas, haciendo comparaciones inútiles o teniendo opciones irracionales. Mantente enfocada y dedicada a ti misma