No se dió cuenta de la mirada ajena, ahi iba el, distraído y con su vuelo lento y vag-
Arbol que se ha comido, ha ido directo al suelo acompañado de un gritito.
Ojitos le brillan de la ilusión, poco que ha tardado en tomarlo y dar un bocado.
— ¡Esta buenísimo!
Y por mucho que lo haya dicho no hacia falta, pues, ahí esta comiendo el restante como si se lo fueran a quitar.
— Siempre quise de chico, soy todo un Hufflepuff
¿tu que casa eres?
Vueltitas a su alrededor que aun daba, aunque, más lejitos, no quiere recibir otro golpe de cabello.
— más importante ¿tu cabello se mueve? ¡eso es super cool!