Muchos paracaidistas envidiosos de otros clubes cuestionando la billetera de River y las supuestas rutas turbias de dinero. Tapados por la envidia y por la impotencia de no poder competir en esta clase de aspectos, y en muvhas otras tampoco.
Se paran en un supuesto pedestal cuya vara es un presidente que promete Dybalas y estadios nuevos, pero en 8 meses solamente constuyó una entrada vidriada digna de una concesionaria de autos. Mientras River va por un techo y una quinta bandeja para un centenar de miles.
Hace más de una década que la economía de River saca cada año más ventaja que la de cualquiera, a niveles exagerados, y que apuesta en grande. Sí es innegable que hemos invertido muy mal mucho dinero dedicado al fútbol en los últimos años. Muchísimo. Y eso para nosotros es imperdonable.
Pero la llegada de Almada se explica solo con las más de 80000 personas por partido hace años, los más de 300000 socios y 50000 abonados, más un naming que para ellos fue gracioso pero para nosotros fructífero, más todo lo que mueve un club que es faro y vidriera para el mundo.
Las diferencias de grandeza a todo nivel son cada día más notorias. Ahora falta dar un paso muy importante que es el de acomodar mejor la estructura y tomar mejores decisiones para que la pelota tenga más chances de entrar. Porque lo que sí es grave y puede ser aún más grave es seguir desperdiciando por completo en el fútbol este viento de cola económico sin precedentes.
Clubes microbios, hinchas microbios. El resto que la sigan chupando, sabiendo que ni en mil vidas van a poder llegar a ser River.
Están cazando gente. A ustedes les parece bien hacer que alguien no tenga la oportunidad de estudiar solamente xq se burlo o atento en contra de argentina. A mi si, sigan
Llegaste en el año más glorioso de la historia, y fuiste la figura de la copa más preciada. El 1 más decisivo que pasó por este club. Te vas por la puerta grande, y ya estás en la bandera de ídolos. Fue un placer, Franco.
Se va el mejor arquero de la historia de River, el superhéroe del arco. Gracias por todo lo que nos diste, hiciste cosas que yo creía imposibles en un arquero. Lamentablemente no vamos a poder ovacionarte en el Monumental, ojalá puedas tener una despedida con la gente en algún momento, porque a partir de hoy te convertiste en una leyenda viviente del club más grande del país.