Qué privilegio poder correr, pagar un gimnasio, comprar comida saludable, tener trabajo, pagar las cuentas, tener piernas que caminan, ojos que ven y una mente que funciona.
Dicen que leer es un pasatiempo. No, cariño. Es una personalidad, un mecanismo de defensa, una forma de amar, una manera de sobrevivir y la principal culpable de las expectativas irreales con las que medimos casi todo