I don’t want to "download the app" to pay for parking. I don’t want to "create an account" to see a menu. I don’t want to "provide feedback" on a 30-second interaction. I just want to exist in the physical world without a digital leash.
Estimado sionista: aquí con mi nombre y apellidos le digo que Israel usa, no sólo fósforo blanco, sino también bombas termobáricas que volatilizan los cuerpos, muy útiles cuando se pretenden ocultar muertos civiles.
Israel es un estado genocida y usted un propagandista de un estado genocida.
Buenas y antisionistas tardes.
🗣️Hoy, en un restaurante normal y corriente, tenía al lado una pareja joven. Los dos guapetes. Ella la verdad que guapísima. Sin niños, sin prisas, sin nada que aparentemente les impidiera mirarse a los ojos.
Yo, en cambio, intentaba mantener una conversación decente con mi mujer mientras mis peques convertían la mesa en un campo de batalla llena de migas y juguetes. Y aun así… lo lográbamos.
Pero ellos… cada uno en su móvil.
Él deslizando, ella en Instagram (se le veía perfectamente desde mi ángulo). Compartían un par de platos. Él con dos cervezas, ella con una copa de vino que apenas tocó.
Terminaron antes que nosotros.
Casi ni se hablaban. Algún comentario suelto, pocas risas y vuelta al brillo de la pantalla.
Me dio una pena enorme. De verdad. 😮💨
Al salir, ya en el coche, mi mujer me lo dijo sin que yo abriera la boca:
¿Los has visto? Qué triste… estar tan cerca y a la vez tan lejos.
🫣Y no es la primera vez. Cada vez que salimos lo veo. A veces son familias incluidos los niños adolescentes.
Por eso cuando salimos nosotros, aunque sea una vez al mes, intentamos que el móvil se quede en el bolsillo o en el bolso.
Porque un día que conseguimos escaparnos y salir, desconectar de las obligaciones… no quiero perdérmelo mirando una pantalla.
Quiero seguir robándole sonrisas a mi mujer, escuchar sus historias, reírme con sus tonterías y que ella haga lo mismo conmigo.
Porque dentro de unos años no voy a recordar qué miraba en el movil ese dia, pero sí voy a recordar cómo me miraba ella cuando le contaba cualquier tontería.
Y eso, para mí, vale infinitamente más.
Ninguna necesidad básica (sanidad, comida, educación, luz, agua o techo), debería ser objeto de negocio, sino derecho garantizado por lo público.
Revertir privatizaciones, expropiar y sí, nacionalizar.
Cristo era un pobre que encabezaba un movimiento marginal, igualitarista, rebelde, antiélite y anti-status quo.
Dicho en palabras modernas: UN ZURDO.
Los cristianos de hoy no siguen a ese Cristo.
Siguen a Pablo, el domesticador del movimiento, el que convirtió la rebeldía en obediencia, el defensor del orden imperial, el que volvió la revuelta de marginales en moralina para mantener todo igual.
Por eso la derecha se siente tan cómoda:
no son cristianos… son pablistas FACHOS. 😉
Women shouldn’t be expected to give up their surnames after marriage. In fact, it makes far more sense for children to carry their mother’s surname.
A father contributes 50% of the genetic material, but 100% of the pregnancy, risk, labour, birth, and early survival of the child comes from the mother’s body. Her health, her blood, her organs, her hormones, her literal life on the line. If anyone’s legacy deserves to be carried forward, it is the person who creates, grows, births, and often raises the child. A husband’s surname isn’t inherently more “family” than a wife’s. It’s just a patriarchal custom that treats men as lineage and women as vessels. We don’t have to keep repeating it.
Cuando los fanáticos religiosos hablan de los homosexuales en la iglesia siempre me acuerdo de cómo les humilló la serie 'El Ala Oeste de la Casa Blanca' hace ya más de 20 años
Hay un tipo de personas que no disfrutan salir de casa.
Se sienten en paz en su propio cuarto, en su propio mundo.
Y si salen, es solo porque no les queda de otra —van, hacen lo que tienen que hacer y regresan rápido, sin hablar casi con nadie.
Son esas personas que tienen uno o dos amigos de verdad, y con eso les basta.
Su teléfono casi siempre está en modo silencioso. No esperan llamadas, ni mensajes, ni que alguien les pregunte cómo están.
Pueden pasar horas mirando el feed de las redes sociales, sin escribir ni una palabra, sin comentar nada.
Disfrutan el olor del café recién hecho, leer un buen libro, ver llover, escuchar música suave y sentir la compañía tranquila de su perro o su gato.
A menudo la gente los llama “raros”, “mamones”, “complicados”, “introvertidos” o hasta “locos”.
Pero no lo son.
Solo son diferentes: prefieren escuchar sus propios pensamientos antes que el ruido del mundo.
Créditos a su autor.
Ya está en plataformas TODOPODEROSOS #120 Steven Spielberg y los charcos. (Spielberg Vol. VII)
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There are certain people you know that you’re going to click with. After working with Robert Redford on Brubaker in 1980, we instantly became friends. Working with him again in An Unfinished Life was a dream come true.
Rest peacefully, my friend.