Tuvo que llegar Jompéame a ayudar a Gregory Adames. Están recaudando para que compre maquinarias adecuadas para su negocio de catibías.
Nadie cercano y con poder consoló a ese joven, ni el gobierno dándole trabajo, ni es un testigo protegido, ni ofreciéndole terapia psicológica. Fue un abandono total.
Y claro, nada que esperar de los mezquinos de sus ex empleadores.
las redes son pura tristeza, duelo, dolor..
no había que tener una persona cercana en la tragedia del JetSet para que afectara, hasta los que no perdimos a nadie sentimos ese frío en el pecho y esa tristeza hoy y mañana más latente.
Que no se nos olviden sus nombres.
Mi alma vuelve a estar triste.
Quienes fueron hace un año a celebrar a un lugar emblemático donde se suponía solo debía haber alegría.