Salmos 17
Te invoco, Dios mío, porque tú me respondes: inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu gracia, tú que salvas de los agresores a los que buscan tu refugio.
Protégeme como a la pupila de tus ojos; escóndeme a la sombra de tus alas.