Por cierto, Peña Nieto adquirió 30 trenes eléctricos de última generación para el Tren Interurbano México-Toluca por $10 mil millones de pesos.
AMLO adquirió 3 vejestorios diésel fabricados en 1950 para el Tren Interoceánico por $60 mil millones de pesos.
El desfalco a la nación en las obras faraónicas del populista es inconmensurable. Si ha habido un político ladrón y asesino en la historia de México, su nombre es Andrés Manuel López Obrador.