El discurso detrás de cada víctima siempre orbita en si salía mucho, si se drogaba, si tomaba, si cogía, si la familia la cuidaba... Basta. Los criterios morales y éticos son personales, pero cada vez que matan a una mujer EL UNICO RESPONSABLE FUE, ES Y SIEMPRE SERÁ EL FEMICIDA.