El truco del salario medio manipulado por el cambio en el SMI (influencia directa del estado), curiosamente los datos son desde el 2018. No habla de impuestos, ni de bruto vs neto (deflactar no existe). Hay que currárselo un poco más. #FunnyNumbers
El salario medio en España creció un 23% entre 2018 y 2024, por encima de la inflación. Los salarios bajos lo hicieron en un 42%, duplicando la subida de la inflación.
Frente al ruido mediático, la realidad de este país: unos ciudadanos que siguen ganando poder adquisitivo gracias a las políticas de este Gobierno.
Niveles altos de andrógenos (como la testosterona) y estrógenos en el útero aumentan la probabilidad de desarrollar autismo al interactuar con la predisposición genética durante el desarrollo cerebral del feto.
Durante las primeras semanas de gestación, el feto está expuesto a distintas concentraciones de hormonas sexuales (andrógenos y estrógenos). Cuando estos niveles son más elevados, interactúan con la predisposición genética del bebé y modifican el desarrollo del cerebro fetal, favoreciendo un mayor número de rasgos autistas, como mayor atención al detalle, dificultades en habilidades sociales y un estilo cognitivo más orientado a sistemas.
Esta interacción ayuda a explicar por qué el autismo es más frecuente en niños, ya que los fetos masculinos producen naturalmente niveles mucho más altos de andrógenos (a menudo entre 5 y 10 veces más) que los fetos femeninos durante la ventana crítica del desarrollo cerebral. Los estrógenos también aumentan la probabilidad en ambos sexos, pero la diferencia natural entre fetos masculinos y femeninos no es tan extrema como con los andrógenos.
Los genes influyen en el cociente intelectual mucho más que el entorno de la infancia.
Un reciente estudio aporta más evidencia en esta dirección.
En los gemelos idénticos criados en hogares separados, las puntuaciones de CI convergieron significativamente con el paso del tiempo. Es decir, cuanto más crecían, más similares se volvían sus inteligencias. Esta convergencia no estuvo relacionada con la cantidad de contacto que tuvieron entre sí, la edad en la que fueron separados ni la edad en la que fueron adoptados.
Por el contrario, en los “gemelos virtuales” (sin relación genética pero criados en el mismo entorno), las puntuaciones de CI divergieron con los años: las diferencias entre ellos aumentaron en lugar de disminuir.
Todo esto confirma el efecto Wilson: con la edad, los genes ganan peso y el entorno compartido de la infancia pierde importancia.
❌ Mito o realidad
“El lactato solo aparece cuando te fatigas” 😅
👉 Mito
Hoy sabemos que también actúa como señal biológica 🧬
Durante el ejercicio, ayuda a activar procesos que conectan músculo, metabolismo, cerebro y corazón ❤️🧠💪
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@XMihura Por teoría de juegos, si el contexto laboral de la población a estudio es horrible (normalmente es el caso para el grueso de la población), sale más rentable pulsar el rojo, aporta un potencial valor de exito, en el azul te quedas como estás (mal) y pagas a los demás.
Los autores de este artículo, dos de los científicos del comportamiento más influyentes del mundo, realizan una autocrítica sincera sobre el tema de los nudges (empujoncitos).
Durante años creyeron que los pequeños “nudges” (empujones sutiles) podían resolver grandes problemas sociales y ambientales haciendo que las personas tomaran mejores decisiones individuales: comer más sano, ahorrar más, reducir su huella de carbono, vacunarse, etc. Hoy admiten que se equivocaron.
Según ellos, el enfoque conductual ha caído en una trampa: al centrarse casi exclusivamente en modificar el comportamiento individual, ha desviado la atención de las verdaderas causas de los problemas, que son sistémicas (diseño de mercados, incentivos corporativos, políticas económicas, entornos laborales y comerciales). En lugar de cambiar los sistemas que empujan a la gente hacia decisiones perjudiciales, la ciencia del comportamiento ha terminado culpando sutilmente a los individuos por sus “malas elecciones”, ofreciendo soluciones superficiales que no resuelven los problemas de fondo.
Chater y Loewenstein concluyen que ha llegado el momento de cambiar de dirección: la ciencia conductual debe dejar de obsesionarse con nudges individuales y empezar a presionar por cambios estructurales reales en las empresas, los mercados y las políticas públicas. Parchear el comportamiento de las personas ya no es suficiente.
«De todas las tiranías, la que se ejerce sinceramente por el bien de sus víctimas puede ser la más opresiva. Sería mejor vivir bajo el yugo de magnates sin escrúpulos que bajo el de entrometidos morales omnipotentes.
La crueldad de los magnates sin escrúpulos puede a veces dormitar, su codicia puede en algún momento saciarse; pero aquellos que nos atormentan por nuestro propio bien nos atormentarán sin fin, pues lo hacen con la aprobación de su propia conciencia. Puede que tengan más probabilidades de ir al cielo, pero al mismo tiempo son más propensos a convertir la tierra en un infierno. Esta misma bondad duele como un insulto intolerable. Ser «curado» contra nuestra voluntad de estados que quizá no consideremos enfermedades es ser puesto al mismo nivel que aquellos que aún no han alcanzado la edad de la razón o aquellos que nunca la alcanzarán; ser clasificado junto a los bebés, los imbéciles y los animales domésticos.» CS Lewis
🧵 ¿Debemos seguir usando aspirina en prevención primaria? 💊
Tres grandes ensayos randomizados nos dejaron una respuesta clara… y no es la que esperábamos. Abro hilo científico 👇🧠📉
@Flurona3@lore_efyc Todas estas cosas que decís por aquí que parecen modelos pseudo medievales relacionados con el vasallaje, me gustaría que las comentarais también cara a cara. Porque está claro que por aquí sois muy valientes y muy poderosos, pero luego... Pasan cosas.
Cada año bombardeo mediático sobre "Cómo lidiar con los excesos navideños" para DOS cenas donde abunda buena comida, como carne, gambas, patatas al horno..., cuando DIARIAMENTE en la mayoría de casas y centros SANITARIOS se come PEOR. De hecho, los grandes medios colaboran en esto, anunciando y blanqueando ultraprocesados constantemente.
"Cómo lidiar con el sistema social, económico y sanitario (lo cual nos incluye a nosotros, los grandes medios) durante TODO el año", debería ser el titular.
¿Hay procesados como turrón, polvorones, etc. en el postre? Pues sí, y, como siempre, mientras menos comas, mejor. Pero no son peores (de hecho, incluso suelen ser un poco menos malos) que los ultraprocesados que hay a diario en todos los lugares, incluidas, insisto, las dietas de hospital (imagen derecha).
🤔 #ApoB integra LDL, VLDL, IDL y remanentes, y predice mejor el riesgo que el LDL, pero la mayor parte de la evidencia de ensayos, guías y objetivos sigue construida sobre LDL-C… ¿estamos listos en cardiología para cambiar el paradigma del target?
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Hoy os voy a hablar de la paradoja de la post-escasez
Cuando tenía 10 años, mi hermano y yo conseguimos una Nintendo DS. Al principio solo teníamos un par de juegos: Metroid Prime Hunters (que venía con la consola, juegazo) y un remake de Mario 64. Como eran los únicos dos juegos que teníamos, los aprovechamos al máximo.
Por Navidad o por mi cumpleaños, podía pedir solo un (1) juego. Investigaba durante semanas: leía reseñas, comparaba opiniones en foros y veía gameplays. Si iba a tener únicamente un juego durante meses, más valía que fuera bueno. Todo ese proceso generaba anticipación y, incluso antes de tenerlo, ya estaba disfrutándolo. Cuando por fin lo conseguía, como era lo único a lo que podía jugar, lo exprimía hasta la última gota. Me lo pasaba pipa.
Un par de años después descubrí algo: la flashcard R4. Básicamente, era una tarjeta que permitía cargar juegos pirata en la consola. Como friki de 12 años, sin dinero y sin preocupaciones éticas, ahorré durante unos meses y me la compré. De repente tenía acceso inmediato a todos los juegos que quisiera, gratis.
Sin embargo, no fue tan satisfactorio como había imaginado. Ahora que podía conseguir cualquier juego al instante, descargaba uno, jugaba un rato y luego pasaba a otro. La escasez había desaparecido, pero con ella también la anticipación, el compromiso y, en gran medida, el disfrute. Era raro: objetivamente tenía más, pero subjetivamente sentía menos. Al final: dejé de jugar.
No creo que esta experiencia sea universal, pero sospecho que muchos reconoceréis la sensación (quizá los zoomers no). Los humanos tendemos a valorar más lo limitado, sobre todo si implica espera, esfuerzo o renuncia.
Desde un punto de vista evolutivo, esto tiene sentido. Y es que no podemos olvidar que somos monos. Nuestra especie ha evolucionado durante millones de años en entornos donde los recursos eran escasos e impredecibles. Como resultado, nuestro cerebro presta más atención, genera mayor anticipación y extrae más valor de aquello que no está siempre disponible.
De forma similar, la capacidad de retrasar la gratificación y de generar anticipación por recompensas futuras es parte del propósito de nuestro sistema dopaminérgico. Esto influye directamente en nuestra satisfacción y felicidad. La anticipación es un mecanismo donde el cerebro aumenta la señal de valor asociada a estímulos futuros. Es un mecanismo evolutivo: nos empuja a invertir energía, atención y esfuerzo en objetivos distantes en el tiempo que no están garantizados. Por eso, cuando hay anticipación, las cosas saben mejor.
Estos mecanismos siguen activos hoy y, de hecho, son explotados de forma consciente por empresas que crean escasez artificial para aumentar el valor percibido de sus productos: bolsos Birkin, skins en videojuegos, relojes de Rolex o los Labubu de POP MART.
Aquí es donde entra la era actual. La inteligencia artificial y la automatización nos acercan a un mundo donde muchos bienes, contenido, imágenes, textos, entretenimiento, incluso relaciones, pueden generarse de forma casi instantánea y en cantidades virtualmente infinitas. En cierto sentido, estamos entrando en una era de post-escasez.
Y, como me ocurrió con la R4, la abundancia tiene un efecto paradójico. Cuando cualquier cosa puede crearse al momento, tendemos a invertir menos atención en cada unidad individual. No porque sea peor, sino porque es reemplazable. Por ejemplo, yo no creo que los ensayos generados por modelos de IA como Claude Opus sean malos; de hecho, probablemente son mejores que los que escribe la mayoría de personas. Sin embargo, me cuesta valorarlos. Solo necesito un click para generarlos. Esto a su vez, hace que valore también menos lo que escriben otros humanos. Y así no solo con los ensayos, sino con todo lo demás.
Esta es la paradoja de la post-escasez: al crear un mundo donde todo está disponible, corremos el riesgo de crear un mundo donde la propia abundancia genera un tipo extraño de pobreza, no de recursos ni de experiencias, sino de significado y satisfacción.
La cuestión ahora no es sobre si debemos frenar la abundancia, eso es estúpido, imposible e indeseable, sino sobre cómo vamos a aprender a vivir con ella. Si el entorno ya no nos impone límites, quizá tengamos que empezar a imponérnoslos nosotros: elegir con más intención, reducir opciones, comprometer más tiempo con menos cosas.
En un futuro infinito, lo verdaderamente escaso no van a ser los recursos, sino la atención y la capacidad de valorar algo el tiempo suficiente como para que nos importe.
📢 MITO CAÍDO: Los edulcorantes NO causan cáncer 😱
🔬 Revisión sistemática de 90 estudios analizó aspartamo, sucralosa, sacarina, acesulfame-K… y 17 tipos de cáncer.
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