Esto ocurrió en Suecia.
Un profesor de economía contó que nunca había suspendido a un solo alumno en un examen, pero que una vez suspendió a toda una clase.
Esta clase insistía en que el socialismo funcionaba: nadie debería ser pobre y nadie debería ser rico; todos deberían ser iguales.
El profesor dijo:
«De acuerdo, hagamos un experimento sobre el socialismo con este grupo. Todas las notas se sumarán y se dividirán entre el número de alumnos. De esa forma, nadie suspenderá y nadie obtendrá la nota más alta».
Tras el primer examen, se contabilizaron los resultados y la media fue de un 2 (equivalente aproximadamente a un «bien» en el sistema alemán). Los que habían estudiado con diligencia se sintieron decepcionados, mientras que los que habían estudiado poco estaban encantados.
Antes del segundo examen, los alumnos más flojos se esforzaron aún menos, y los aplicados decidieron que también querían beneficiarse del «sistema», por lo que ellos también estudiaron menos. El resultado fue una media de «suficiente». En el tercer examen, la nota media fue finalmente «insatisfactoria» y, para sorpresa de todos, todos suspendieron.
El profesor explicó:
«No hay un ejemplo más sencillo. El socialismo fracasa inevitablemente: cuando la mitad de la población se da cuenta de que no tiene que trabajar porque la otra mitad la mantiene, y cuando la mitad que trabaja comprende que ya no tiene sentido esforzarse porque otros cosechan los frutos de su trabajo, entonces es el fin de toda nación».
Autor: Thorsten Wunde
#DaleCasco
A los que no les gustan las medidas que se están tomando en El Salvador, no se preocupen, pueden volver a la indiferencia de antes, como cuando no les importaba lo que pasaba acá cuando mataban 30 salvadoreños diarios.
Reparto Las Cañas, operativo casa por casa. Ninguna escoria se podrá esconder.
Hijos de mareros son quienes están queriendo robarle la paz a la gente honrada. Se los mandaremos al CECOT para que se pudran juntos.
La oposición ha pasado todo el día amenazando públicamente a cualquier persona que apoye o trabaje para el gobierno, incluso exponiendo a jueces, fiscales y periodistas que no se alinean con las órdenes de Open Society.
Algunos de los que emiten estas amenazas tienen vínculos claros con delincuentes.
Les recuerdo que eso constituye delito, y que los días de impunidad ya terminaron.
Después no digan que no se les advirtió.
“Nuestro futuro puede ser hermoso pero construirlo no será ni rápido ni sencillo y requerirá confianza, paciencia y sacrificio. Juntos, podemos lograrlo.
Ya lo hicimos una vez, lo haremos de nuevo y el mundo entero será testigo”, Presidente @nayibbukele. 🇸🇻
¿Ustedes creen en realidad que la tolerancia de un gobierno democrático hacia quienes ya han cruzado todas las líneas rojas puede y debe ser infinita? Yo no.