De ti aprendí la fuerza
para seguir caminando entre los escombros
que besaban mis pasos.
Aprendí del corazón destrozado en mil pedazos,
de las alas desplumadas y exhaustas,
del frío que calaba los huesos,
del silencio que gritaba
y de la penumbra espesa del abismo
donde creí que me quedaría para siempre.
Aprendí que romperse
es también abrirse.
Que de los pedazos se puede reconstruir
no solo lo que fui,
sino lo que nunca me permití ser.
Ahora mis pasos me pertenecen,
mis manos saben sostener mi propio fuego,
y mis pies reconocen el camino
aunque esté cubierto de ceniza.
No lo aprendí de otros.
Lo descubrí en la oscuridad de mí misma:
que siempre es posible
alzar el vuelo otra vez.
Sé tu propio ángel,
sé tu propia luz.
Y alza el vuelo, cielo.
Ser judío en épocas navideñas es un evento extraño.
No celebras pero el espíritu te contagia.
No pones arbolito, pero estas consciente de todas las decoraciones de todos los arbolitos cercanos y en redes sociales.
No conozco a nadie que no tararee villancicos en estas épocas. En lo personal tengo un playlist navideño que desempolvo cada diciembre y que tatareo sin parar (lo pueden escuchar aquí).
La comida navideña es un deleite. El mismo pavo y bacalao y romertitos, que en teoría, puedes comer todo el año, saben diferente en diciembre.
Celebrar Navidad desde las gradas es, también, increíble. Estar en primera fila del gozo de la época es increíble. Un poco de celos, un poco sentirse fuera, un mucho de estar inundada del espíritu de la época.
Nunca estás tan consciente de ser el diferente pero, al mismo tiempo, nunca te sientes tan parte de una celebración que no es tuya. Una misa, por ejemplo, me es completamente ajena emocionalmente pero ir a una posada me emociona incluso antes de atascarme de ponche.
Nunca estas tan consciente de las diferencias religiosas y regalitsticas, pero también, nunca son tan evidentes las similitudes y puntos en común.
Porque le reces a la presentación de Dios que le reces, a fin de cuentas, todos buscamos lo mismo en la vida: ser guiados por la luz, estar rodeados de amor y de familia… y comer delicioso hasta tenerte que desabrochar el primer botón del pantalón.
Y Navidad ES la fiesta de la luz. De la estrella que guía, de la iluminación del mundo, de la luz adentro de todos los seres humanos. Y eso es universal.
El poder vivir la Navidad como espectadora (a veces activa, cuando me invitan a un evento, a veces sólo desde la ventana de mi coche) es uno de los más grandes privilegios de mi vida.
No solo por entender lo que para mis seres queridos no judíos es importante y celebrar con ellos, sino porque en entender al otro, por más diferencias que haya o juntamente por las diferencias que hay, cimentamos nuestra propia identidad, entendemos mejor quienes somos, afianzamos valores, creamos una comunidad conjunta, inclusiva y tolerante.
Es, al ver las diferencias, en donde confirmamos la regla de oro de cualquier religión “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (y no envidiarás los regalos que reciben los otros en Navidad).
Para todos mis amigos que celebran navidad, gracias por dejarme ser parte de sus vidas y aprender de cada uno de ustedes.
Que sus casas y corazones estén llenos de amor, de alegría y de apapachos y que, como decía Rab Jonathan Sacks: Que todos ayudemos a encender la luz que ilumina al mundo.
Con todo mi amor, Adina.
Y por eso, en el derecho romano, las mujeres no podían ser “testigos”: carecían de lo necesario para jurar. Las palabras guardan gestos antiguos. Algunos… literalmente.
#HistoriasDeLasPalabras#WordStories#Historia #Lengua#gussdesvanayals
“Testis” viene de “testículo”. Juraban tocándoselos: símbolo de virilidad y continuidad familiar. De ahí nace testimonium, palabra que hoy usamos sin recordar su juramento original.
Se va el hombre, pero se queda la leyenda.
Se retira el artista, pero permanece la voz que marcó generaciones.
Gracias, @davidcoverdale, por los conciertos, por las emociones, por los himnos y por mostrarnos que el rock puede ser fuerza, pasión y belleza al mismo tiempo.
@MonMurcia@davidcoverdale I've been mistreated
I've been abused
I've been struck downhearted, baby
I've been confused
Pensar que no la va a cantar más, me entristece
Queridos Poevivientes,
Hoy, 15 de noviembre de 2025, nuestro hogar poético se abre como un libro nuevo, lleno de promesas que llegan del corazón. Celebramos al guardián de la Copa PoeVive, a cada alma que da vida a nuestros versos y, con todo el amor, a las compañeras que sostienen este refugio con su esencia. ¡Vuestras palabras son el latido que nos abraza!
Nolimits @Nolimits7777, aunque lleves poco tiempo con nosotros, tus letras han sido un torrente que inunda el alma, tu corazón un faro que guía y tu amistad un lazo que nos ha ganado para siempre. Con una pluma sin fronteras, has tejido poemas que rompen límites y despiertan emociones puras, transformando cada reto en un vuelo libre. Eres la chispa fresca que enciende nuestra comunidad, y hoy te arropamos con laurel, aunque tu calidez ya brilla como un sol en nuestro firmamento PoeVive. Sigue tejiendo versos que son alas sin cadenas, porque cada uno es un abrazo que calienta nuestro hogar. Tu llegada ha sido un regalo, y tu corazón sincero nos inspira a todos a abrirnos sin miedos.
A todos los participantes: un gracias que no alcanza.🌹
A las compañeras que nos faltan @marttucca
y @TeBesoYNadaMas
un fuerte abrazo. Y a mi querida @ISAMARY58488352 toda mi gratitud por siempre estar ahí, al pie del cañón.
¡Que la poesía siga siendo nuestro vuelo, nuestro corazón, nuestro hogar, queridos Poevivientes!
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Una alondra lucha por proteger sus crías, mientras la arquera interviene en un acto de equilibrio moral: ayudar tanto al depredador como a la presa. ¿Es posible ser justo en un mundo donde el hambre y la supervivencia chocan?
#FILSA2025#LeyendasCeltas