Soy Profesor de Teología (Pontificia Universidad Católica)
Expongo en ámbitos áulicos, en portales y consultorios on line, en programas televisivos y radiales
Contemplando a nuestra Madre Inmaculada, bella, totalmente pura, humilde, sin soberbia ni presunción, podemos reconocer nuestro destino verdadero, nuestra vocación más profunda: ser amados, ser transformados por el amor, por la belleza de Dios.