La ansiedad cognitiva se vive como una rumiación constante por cosas que ya sucedieron, revisitando en nuestra imaginación escenas del pasado y preocupándonos por el futuro.
siempre cuido mis acciones para no hacer sentir mal a las personas, hasta que me di cuenta de que a los demás no les importa si sus acciones me lastiman. y entendí que la empatía también necesita conciencia y límites.
Hay una antigua frase japonesa que dice:
"Ya sea una máquina, una casa o una relación, el mantenimiento siempre es más barato que la reparación" Lo que no se mantiene, se termina perdiendo.