Le pido a Dios a diario que trabaje conmigo para poder mejorar mis actitudes, mi paciencia, que me ayude a alejarme de todo lo que no suma en mi vida, que quite todo lazo tóxico amarrado a mi y todo obstáculo que detenga mi proceso. Dios, en tus manos pongo mi vida, mi familia, mi salud. En ti confío.
Les juro que necesito que por una vez algo funcione, que me devuelva la ilusión, la fe, saber que lo malo también se va, que las malas etapas también se cierran, que lo que nos duele no nos tiene que acompañar siempre, que sí se cumplen los sueños, que todo pasó por algo.