@AdrianRavier@DiputadosAR Una cosa es adaptarse a un cambio,
y otra muy distinta es que te empujen a vivir peor en nombre de ese cambio.
La economía tiene que servir a las personas, no al revés.
El mercado ordena. El Estado equilibra.
Pero la dignidad humana no se negocia.
La Justicia de EE.UU. falló a favor de YPF y deja en evidencia años de mentiras. Al final, era un relato impulsado por los buitres para cuestionar una decisión soberana y hacerse (más) ricos.
Mientras el presidente Javier Milei hablaba del “impuesto Kicillof”, los propios abogados del Estado argentino, desde que se inició el juicio, defendían en la Justicia los mismos argumentos que sostuvimos siempre.
Ese “impuesto” nunca fue más que una operación: un coro de voces que repitió durante años los argumentos de los buitres, instalando que la nacionalización había sido técnicamente incorrecta. ¿Era desconocimiento, ingenuidad o una mentira interesada? Hoy queda claro.
No se trataba de atacarme a mí, sino de cuestionar una decisión soberana y de defender intereses extranjeros. La derecha nunca la habría nacionalizado. Trabajaron siempre para los buitres, pero paradójicamente hoy su modelo no colapsa por falta de dólares gracias a YPF. Milei se disfraza con el mameluco de YPF, pero nunca la defendió: actuó como empleado de intereses extranjeros.
Nacionalizar YPF fue una de las decisiones estratégicas más importantes de la Argentina en las últimas décadas. Hoy es una palanca de desarrollo del país y resulta clave para atenuar el impacto de la crisis energética global.
Aquella decisión, adoptada por @CFKArgentina marca el rumbo del modelo de desarrollo que la Argentina necesita: defensa del interés nacional, desarrollo federal, articulación público-privada, inversión en ciencia e infraestructura, potencial industrial, producción y cuidado de nuestros recursos naturales.
Se hizo justicia. Los buitres no siempre ganan.
YPF es de los argentinos. El futuro también.
Si una potencia puede invadir un país solo diciendo que su presidente es “narco” o “terrorista”, entonces ninguna nación está a salvo. Se rompe el derecho internacional, se vacía la democracia y la paz queda a merced del más fuerte. Hoy Venezuela, mañana cualquiera.
Ay Milei… ¿En serio que lo peor ya pasó? Daaaale!
¿Tanto lío para terminar diciendo lo mismo que Macri en el 2018 cuando, en realidad, lo peor empezaba y tuvo que llamar al FMI para devolverle los dólares a los que estuvieron haciendo carry trade desde el 2016?...
Es todo tan igual… que el mismo que manejaba las finanzas y el endeudamiento en el gobierno de Macri, hoy es tu Ministro de Economía… si, el inefable Toto Caputo, ex jefe de trading para América Latina del JP Morgan Chase… ¡Bingo hermano!
Tu “equilibrio” en las cuentas, “economista experto en crecimiento con o sin dinero”, es en base a endeudamiento en dólares y emisión monetaria presente y futura; con tasas de interés y futuros impagables que revientan la actividad económica.
Una verdadera bomba de tiempo… el tic tac ya puedo escucharlo desde San José 1111.
Muchos ya entendieron que, en realidad, la motosierra era para ellos… para sus puestos de trabajo, sus salarios, sus jubilaciones, sus medicamentos, su comida… mientras las comisiones eran para tu círculo cercano y los cargos para lo peor de la casta más rancia… la que juraste combatir y ahora aplaude en primera fila.
Estás a tiempo… Por lo pronto ya cambiaste el tono y la forma (que no es menor)… pero ojo que el problema no es sólo una cuestión de formas, sino de fondo…
Acordate lo que te dije de los dogmas y los prejuicios el día que te tomé juramento como Presidente…
Haceme caso… largá los libritos de la Escuela Austríaca, que la Argentina necesita una política económica realista que contemple los verdaderos intereses del país y de su pueblo.