Elige bien tu equipaje. No te satures de falsas promesas. Carga solo con llaves de puertas que debas abrir o cerrar. Camina ligero, el resto solo es ruido.
Ante tu llegada
supe que era inminente
que se derritiera el hielo
como sucede en el Ártico,
Traes ese azul, tan lejano al de las frías e inmensas paredes de hielo
Tu azul es azul cielo, azul del reflejo de la inmensidad sobre las aguas frente a tu ventana cada mañana.
Decimos lluvia
y la palabra canta,
llorando el eco
de lo que hemos sido.
Afuera el gris lo cubre todo,
la tarde se quebranta.
Te nombro y siento frío,
porque la ausencia es tanta.
Decimos lluvia
y la palabra canta…
mientras el alma calla.
El día empieza de verdad cuando mis ojos encuentran los tuyos. Mientras duermes, dejo este destello de tinta para que tu despertar sea un puente directo hacia mi corazón.
Dejando que el equipaje del día se disuelva en el silencio de la noche. La realidad entra en pausa para que el teatro de los sueños abra su función.
Duerme, yo guardo el misterio. 💫
Te quiero en voz baja, con la paciencia de quien contempla un cuadro que nunca termina de pintarse. Cada silencio que habito se llena con tu nombre. No hay prisa en este viaje, porque sé que el infinito no es un lugar al que llegar, sino el instante donde tu mano roce la mía.
El corazón quedó expuesto como un ancla flotando en el vacío, mientras la razón naufraga al perder su único amarre. Ya el dolor no es fuego, es el invierno mudándose dentro.
Miras mi sombra y ves tu luz, miro tu noche y hallo mi guía. En el altar del tiempo sin cruz, tu alma y la mía, en eterna agonía, se juran la vida que no morirá.
A veces la vida, sin avisar y de las formas más inesperadas, cruza tu camino con personas que terminan ocupando un lugar mucho más importante del que imaginabas.