Y un día sin darte cuenta notas que Dios ya sano todo; te vas sintiendo mejor, no totalmente feliz, pero si más seguro, menos triste y más fuerte; pasó a paso empiezas a reconstruirte y así te vas dando cuenta que después de la tormenta siempre hay vida.
Qué curioso, ¿no? Pensar que antes no sabía de tu existencia, y que un día hablamos de la nada y hubo un feeling especial entre ambos, que nunca me imaginé el impacto tan grande que ibas hacer en mi vida, está increíble que te hayas puesto en mi camino y coincidir conmigo.
No es fácil que entiendas los planes que Dios tiene para ti, pero cuando veas el resultado de tu larga espera, darás gracias a Dios por todo lo que viviste.