—Buscó con sus ojos entre la maleza. Sus oídos no le fallaban; su olfato aún menos—. ¿Qué es eso? ¿Que hay escondiéndose ahí abajo? ¿Estás metido en líos? Oh, no, peor aún... ¿¡Estás metido en líos y te quedas dormido en un árbol!?
-Se ha asustado tanto que se ha ido para abajo, cayendo entre unos arbustos por suerte.-
Joder...
-Algo grande y pesado gruñe entre la maleza, casi como si le estuviera esperando.-
¡JODER!
-y vuelta arriba. No ha trepado más rápido en su vida.-
—Se coloca tímidamente y con picardia un mechón tras la oreja. Levanta las cejas un par de veces—. El espejismeow quiere saltar encima tuya. Así podrás juzgarlo por ti mismo.
¿Una médium? Qué interesante. En los Nueve Reinos existen muchos caminos entre los vivos y los que están al otro lado... si realmente puedes recorrerlos, entonces posees un don digno de respeto. Es algo poco común. Imagino que en ocasiones debe de ser >
Conoce el nombre, sí, pero no está especialmente familiarizada con esos dioses.
Delia acaricia la vara y no puede evitar reír.
—Soy una médium. Ya sabes. Las que hablan con espíritus y hacen todas esas paranoias raras.
Algo me dice que te vas a despertar con chichón. Chico, ¿sabes lo peligroso que es dormir aquí? —Le daba toquecitos. Ella estaba sentada en el árbol con una pierna colgando de cada lado—.
@ladamadelsol < crees? —Por suerte, tras haber muerto y vuelto a la vida, había olvidado muchas de las cosas que habrían hecho temblar esa convicción—. Oh... Así que tan pronto como vengo, te vas. Las volvas no están de nuestro lado. ¿Puedo preguntar qué clase de misión tienes >
—La misteriosa presencia ajena la pilló por sorpresa. Estaba en cuclillas, rebuscando algo en la tierra con unas garras tan largas y afiladas que no parecían humanas. Parpadeó un par de veces y giró ligeramente el rostro, ¡qué encantadora visita! —. Querida, ¿me ayudarías?
< no era algo que resonara—. ¿Puedo preguntar por esa vara? ¿La usáis para caminar... o para pelear? ¿Sois una guerrera? ¿Una sacerdotisa? ¿Una volva, quizá?
Mi nombre es Bygul, soy uno de los felinos de Freya —estaba acostumbrada a presentarse siempre aludiendo a la diosa. Era mucho más fácil que la reconocieran de esa forma. Sin embargo... estaba bastante segura de haber ido a parar a un lugar en el que el nombre de Freyja >
Encantadora no es lo que suele decirle la gente. Está acostumbrada a escuchar otroa adjetivos sobre ella.
—Delia Takeba, señorita. ¿Con quién tengo el placer?