#LaVidaNoEsUnJuego
No jueguen más con la Vida, la salud, la educación, la seguridad..
El juego es para el deporte no para gobernar.
Esto no es con juegos, es con firmeza.
Por eso estamos #FirmesPorLaPatria
Han sido 10 meses intensos. 10 meses recorriendo calles, municipios, hogares y corazones. 🇨🇴🙏
Hemos visto dolor y cansancio… pero también un pueblo que despertó.
Esta campaña nació desde la fe, la familia y el amor por Colombia.
Gracias @jaimeauribet por creer, caminar y luchar junto a nosotros por esta patria. 🤝🇨🇴
Y hoy lo decimos con convicción:
¡VAMOS A GANAR EN PRIMERA VUELTA!
Porque cuando un pueblo se une con propósito, nada lo detiene. El fervor del tigre 🐅 🫡🫡🫡
#FirmesPorLaPatria #Colombia2026 #PrimeraVuelta
Aplica para los que no votan y para los que votan mal.
Una nación se puede levantar rápido de un desastre natural, de una guerra, de una pandemia. Pero de un gobierno comunista pasarán muchos años porque ellos instauran dictaduras.
Aplica para los que no votan y para los que votan mal.
Una nación se puede levantar rápido de un desastre natural, de una guerra, de una pandemia. Pero de un gobierno comunista pasarán muchos años porque ellos instauran dictaduras.
¿Puede un católico tradicional abrazar el libertarismo político?
En tiempos de confusión ideológica muchos católicos bien intencionados se sienten atraídos por el discurso libertario. Les seduce su defensa de la libertad individual, su crítica al Estado hipertrofiado y su rechazo al socialismo.
Repito la pregunta:
¿Es el libertarismo compatible con la doctrina católica tradicional?
Aquí está la respuesta con mucha precisión, para que no queden dudas.
1. La libertad según la Iglesia
Para la fe católica, la libertad no es el valor supremo.
La libertad está ordenada a la verdad y al bien.
No es un fin en sí misma.
Es un medio para alcanzar el bien objetivo.
El Magisterio lo ha enseñado claramente, especialmente en Rerum Novarum y Quadragesimo Anno.
La Iglesia afirma:
Existe una ley moral natural.
El Estado tiene deberes hacia el bien común.
No toda elección libre es moralmente legítima.
2. El núcleo del libertarismo
El libertarismo político, en su formulación coherente, sostiene que:
El Estado debe ser mínimo.
La libertad individual es el principio rector.
El Estado no debe intervenir mientras no haya agresión directa.
Aquí surge la tensión.
Porque el catolicismo tradicional sostiene que el Estado no puede ser moralmente neutral.
Tiene el deber de proteger la vida, la familia y el orden moral básico.
3. El punto de quiebre
Si el libertarismo:
Justifica el aborto como ��decisión privada”.
Considera la prostitución o las drogas como meros intercambios voluntarios.
Reduce el bien común a contratos y mercado.
Entonces existe incompatibilidad doctrinal.
Un católico no puede aceptar que la autoridad política sea indiferente ante el mal moral grave.
4. ¿Puede haber cooperación?
Sí, pero con prudencia.
Un católico puede coincidir con libertarios en:
Defensa de la propiedad privada.
Lucha contra el socialismo.
Reducción del abuso estatal.
Crítica al intervencionismo desordenado.
La cooperación prudencial es legítima cuando se busca un bien concreto y no se compromete la fe.
Santo Tomás de Aquino explica que la política es el arte de lo posible orientado al bien común, no la imposición inmediata de la perfección moral.
5. Lo que un católico no puede hacer
No puede:
Absolutizar la libertad individual.
Reducir la política al mercado.
Negar la dimensión social del hombre.
Aceptar la neutralidad moral del Estado.
Porque el hombre no es un individuo aislado.
Es persona creada por Dios, con una naturaleza social y un fin trascendente.
Un católico tradicional puede hacer alianzas tácticas con libertarios en ciertos temas.
Pero no puede abrazar el libertarismo como filosofía total si contradice:
La ley natural.
El orden moral objetivo.
El deber del Estado hacia el bien común.
La libertad sin verdad se convierte en poder.
El mercado sin moral se convierte en dominio.
El Estado sin referencia al bien se convierte en arbitrariedad.
La verdadera libertad es vivir conforme a la verdad.
Y esa verdad no la define el contrato social, sino Dios.
¡Viva Cristo Rey!
Les recomiendo leer los escritos de la beata Ana Catalina Emmerick.
Léanla con oración, con humildad y con fe.
Ella nos recuerda que Cristo reina, que el mal no tiene la última palabra,
y que la santidad es el camino a la eternidad con Dios.
Sus visiones y testimonios nos ayudan a comprender más profundamente la Pasión de Cristo, a despertar la conciencia y a discernir los tiempos que vivimos.
Son lecturas para la conversión,
para volver al Evangelio,
a la verdad,
y a una fe viva y valiente.
Un verdadero salario digno se construye con empleo formal, empresa fuertes y una economía próspera, no con decretos que significan aplausos hoy y hambre mañana.
Este populismo va a terminar golpeando a los trabajadores:
❌ Más informalidad
❌ Más desempleo
❌ Más cierre de pequeñas empresas.
Colombia necesita decisiones responsables y no cuentos populistas. 🇨🇴
Te voy a educar para conozcas un poco de historia mi amigo....
1) La Iglesia estuvo con Franco porque los comunistas estaban matando gente a cansarse. Los zurdos en la guerra civil española mataron al 88% del clero de Barbastro, y al obispo del mismo lugar lo torturaron cortándole los genitales. Los rojos mataron miles de curas y obispos, y violaron miles de monjas. Se había acabado la gasolina de tanto quemar Iglesias y de quemar sacerdotes y religiosos. A la mamá de dos curas jesuitas la mataron haciéndole tragar un crucifijo. Además, los rojos asesinaban a todo aquel que se mostrase rezando el rosario en público. Por lo tanto, es obvio que la Iglesia iba a apoyar a Franco, quien fue el que la defendió contra los ataques de los zurdos. Si no hubiese sido por Franco, la masacre hubiese sido 10.000 veces peor.
2) La Iglesia no apoyó a Hitler. De hecho, si Alemania hubiese sido católica Hitler no hubiese llegado al poder. Hitler llegó al poder con el voto luterano, pues el 98% de los católicos no votaron por él sino por su partido "zentrum". No todos los luteranos apoyaron a Hitler, pero gran parte de ellos lo hicieron y por eso llegó al poder. El tratado entre Hitler y la Iglesia de 1933 era cuando Hitler no había mostrado todas sus garras, y por otra parte muchos países de Europa habían hecho tratados con él. Ya en 1935 la Iglesia Católica había presentado 34 notas de quejas por violaciones del tratado. En 1937 Pío XI escribe la encíclica "Mit brennender sorge" (con profunda preocupación) donde condena las teorías racistas de Hitler, siendo que la mayoría de los líderes europeos todavía no lo veían como una amenaza. El mismo Pío XII vendió cálices del Vaticano y salvó más de 800.000 judíos de los campos de concentración, y su obra de caridad fue tal que el mismo rabino de Roma se convierte al catolicismo (Eugenio Zolli, que se puso de nombre de bautismo Eugenio para honrar al Papa Pío XII, pues su nombre legal era "Israel Zolli").
3) Stalin mató millones de católicos y mandó a los campos de concentración a otros millones. Entre los católicos encarcelados estuvo el padre Walter Ciszek, quien estuvo 23 años prisionero de Stalin en Siberia. También en los campos de concentración estuvieron más de 18 años presos personajes católicos como el patriarca ucraniano Jósyf Slipyj. En Rusia no hubo persecución a la Iglesia católica más feroz que aquella que la que realizó Joseph Stalin y Lenin. El comunismo ateo dejó más de 100 millones de muertos, y los dictadores zurdos más feroces fueron Stalin y Mao Zedong en China.
Por lo tanto, lo mejor es que te informes mi amigo. Mejor deja de leer "el país y agarra los libros". No te vendría mal leer libros como "Derrota mundial" (Salvador Borrego); "el comunismo y la revolución anticristiana" (Menvielle) y los tres tomos de "El Archipielago Gulag" (Aleksandr Solzhenitsyn) entre otros.