> corriendo hasta el lugar pero no quería hacerle daño o entorpecerla por el bastón.
———⠀Trato hecho. Te ayudaré a elegir. Pero yo te invito a la bebida.
Respondió, ahora caminando por los adoquines de la ciudad.
———⠀Eso es cierto, estoy hecha para la ciudad.
Rió, desde pequeña fue criada en la misma y el estar tan desconectada de todo diariamente como se estaba en el campo era algo que le agobiaría demasiado.
Ya podía divisar el final. Además del cambio del estrecho, la arena >
« No te imaginaria en otro lugar que no fuera una ciudad con mucha gente, nunca perderás tu calma si sabes contemplar la naturaleza... »
Sus dichos, aún empapados de dogmatismo, sin darse cuenta que podían llegar a ser extraños. justó el agarre del bastón al notar que el sendero
> del suelo iba desapareciendo para dar cabida a la acera de la calle.
Siguió la mirada de la chica, aunque teniendo que colocarse de puntillas debido a su altura aunque llevara tacones.
———⠀Esta muy cerca, qué ganas.
Sonrió, podría agarrar a la chica del brazo e ir >
> su teléfono por unos segundos para mirar la hora, negando a su pregunta.
———⠀No creo que haya mucha gente ahora, todavía no es la hora punta así que podemos ir ya si te apetece.
Respondió, aún admirando una vez más el paisaje que se les ofrecía, seguramente lo recordaría.
Llevaba razón. Con un poco de empeño y sobre todo tienpo, cualquier persona podía acostumbrarse a vivir allí.
———⠀Sí, además yo soy una persona de ciudad, he de decir.
Por mucho que se tomara a veces unos días de desconexión fuera de la ciudad, no podría verse viviendo de >
Ladeó un poco la cabeza al escucharla, con esa sonrisa pequeña de modestia y timidez.
« una puede acostumbrarse a vivir con caos de la ciudad... pero igual cansarte. »
Sus pasos eran lentos, no solo por el bastón, sino porque el clima y la compañía le daban permiso de no
> forma permanente en el campo.
———⠀A veces cuando una más quiere relajarse es cuando menos puede.
Volvió a dirigir la mirada hacia ella, sonriente por saber que al menos ese momento era una excepción y buscó algo de tiempo para estar allí.
———⠀Mm..
Desvío la mirada hacia >
>
Cuando se sentía muy cargada de todo o tenía alguna crisis a nivel personal, se iba por unas horas a algún lugar como podía ser el parque o un poco más alejada de la ciudad.
Hacía bastante que no tomaba un paseo por el parque de una forma más “simple”, ya que con los trabajos apenas podía respirar, y en sus tiempos libres solía ir a otros lugares.
Por lo que, agradecía algo así en demasía.
La luz del sol le abrazaba de forma cálida, sintiendo >
La observó con una sonrisa, casi como una infante que descubre algo nuevo, era la luz que acompaña a su nueva amiga.
Un parque tranquilo, acompañado de buen clima y las personas disfrutando de la tarde soleada, algunos niños por ahí, algunas mascotas por allá, el camino
> cada uno de los rayos llegar hasta su pálida tez.
———⠀Mmm...
Tomó unos segundos para pensar, aún observando las personas y el ambiente de fondo.
———⠀Pues igual que tú. Soy una mujer de ciudad pero de vez en cuando viene bien alejarse un poco de todo. Por paz mental.
>
Dió una vuelta sobre sí misma al escuchar de vuelta el elogio, riendo acto seguido. Aquel gesto con el bastón se le hizo tierno.
———⠀Gracias, gracias.
Cuestión de ser cada día un poco más extrovertida o abierta a la hora de expresarse, aunque a veces importa más la >
Ante el elogio, juntó ambas manos sobre el bastón y se balanceó para mostrar el movimiento del vestido, un gesto alegre y tímido que acabó en una pequeña risa en la que bajó la mirada.
« Gracias ¿Ya te viste tu? Luces tan genial. »
Tenía tantas formas de describirla, pero
> intención que las mismas palabras, aunque fueran cortas si había una intención genuina era lo más importante.
Observó a su alrededor, el parque parecía bastante extenso y tras ello la cafetería y la plaza parecían un plan maravilloso.
———⠀Me parece genial, así podemos >
>
———⠀¡Bora! ¿Qué tal? Vas muy guapa.
Como diseñadora, sin duda el vestido le hacía justicia a la chica, le favorecía.
———⠀¿Quieres dar un paseo por el parque o prefieres ir a otro lugar?
Estaba con su teléfono buscando algunas cosas tanto para sus trabajos como de interés personal.
Una voz la distrajo de todo aquello, levantando la cabeza para ver a Bora en la distancia. Esbozó una sonrisa, acercándose a ella mientras guardaba el móvil en el bolso.
>
Para algunas personas, Bora era muy lenta y paciente, porque así aprendió a disfrutar incluso de preparar su cabello, suelto y con ondas naturales, pero eso no la convertía en alguien impuntual.
Paseó por el parque con su vestido largo por debajo de las rodillas y mangas tres