Cuando VALVe estaba al borde de la quiebra y Gabe Newell fue a pedir ayuda para lanzar Steam, el 99% de la industria le dijo que no, que perdía el tiempo. No fueron una o dos empresas. Fueron todas. Lo cuenta el propio GabeN en el documental del 20º aniversario de Half-Life 2.
Ahora esa misma industria llora porque quieren parte del pastel que su propia incompetencia y arrogancia les impidió ver.
Excepto VALVe, nadie pensó a largo plazo. Nadie se jugó la empresa y el patrimonio personal contra una industria sin visión. Nadie apostó por tratar a sus clientes como personas.
Por eso CEOs como @TimSweeneyEpic y compañía se la pasan despidiendo gente en masa mientras buscan nuevas formas de exprimir y abusar de los jugadores, en vez de construir una comunidad de verdad.
Steam no es un monopolio. Es la recompensa por hacer las cosas bien cuando nadie más tuvo cojones.