«Pólvora y Bayonetas: El ejército español en el siglo XVIII», de David A. Abián Cubillo.
➡️ Consíguelo en https://t.co/ZkrflC8zrF ⬅️
Jorge Juan se pasó buena parte de 1749 en Londres haciéndose pasar por un simple observador mientras enviaba a Madrid informes detallados sobre construcción naval británica. Antonio de Ulloa hizo lo mismo en Alemania y el Báltico, esta vez sin ocultar siquiera su identidad, hasta el punto de cenar con Federico el Grande de Prusia. Ambos trabajaban para el marqués de la Ensenada y ambos forman parte del retrato que David A. Abián Cubillo dibuja en «Pólvora y bayonetas». El de una monarquía que observaba a sus rivales, estudiaba sus ejércitos e intentaba incorporar aquello que podía mejorar los suyos.
Abián defiende que el ejército español del siglo XVIII estuvo muy lejos de ser una institución inmóvil condenada al fracaso. Fue un organismo que trató de modernizarse en un contexto europeo cada vez más competitivo. Recorre esa historia desde la paz de Aquisgrán de 1748 hasta la invasión napoleónica de 1808 evitando dos tentaciones habituales. Ni presenta un ejército atrasado por naturaleza, ni pretende convertirlo en una máquina militar perfecta.
La Guerra de los Siete Años ocupa un lugar central en ese recorrido. La pérdida de La Habana y Manila en 1762 dejó al descubierto importantes carencias defensivas, tanto en la península como en ultramar. Pero Abián sostiene que aquellas derrotas acabaron impulsando reformas militares mucho más ambiciosas, especialmente durante el reinado de Carlos III. Más adelante llegarían episodios que muestran una capacidad de reacción mucho mayor de la que suele reconocerse, como el Gran Asedio de Gibraltar, las expediciones contra Argel o la participación española en la independencia de Estados Unidos.
El autor apenas se detiene en las campañas militares. Buena parte de sus páginas están dedicadas a las academias, a la profesionalización de los oficiales y al creciente peso de disciplinas como la artillería, la ingeniería, la cartografía o las matemáticas. La guerra empezaba a entenderse también como un problema técnico. Y frente a la idea de que España se limitó a copiar el modelo francés, Abián muestra cómo los reformistas estudiaron lo que hacían Prusia, Austria o Rusia, adoptando unas soluciones y descartando otras según las necesidades de una monarquía con territorios repartidos por medio mundo.
También resulta interesante la revisión que hace de Manuel Godoy. Frente a la imagen tradicional del favorito ambicioso e incompetente, Abián lo presenta como una figura importante dentro del reformismo militar de finales del siglo XVIII, cuya mala reputación se alimentó en buena medida de la propaganda de sus adversarios. Eso no significa que el autor oculte los problemas del ejército. La venalidad, el exceso de oficiales o las resistencias al ascenso por mérito aparecen constantemente como obstáculos que las reformas nunca consiguieron eliminar por completo.
Al final, «Pólvora y bayonetas» no pretende desmontar un mito para construir otro. Su objetivo es mostrar un ejército con problemas muy reales, pero también mucho más dinámico y reformista de lo que suele transmitir la imagen tradicional de la España del XVIII. Una lectura que obliga a mirar este periodo con muchos menos tópicos de los habituales.
«Pólvora y Bayonetas: El ejército español en el siglo XVIII», de David A. Abián Cubillo.
➡️ Consíguelo en https://t.co/ZkrflC8zrF ⬅️
Publicado por @DespertaFerro
#librosdehistoria #leerhistoria #lahistoriamola #somoshistoria #historiaparatodos #megustalahistoria
Rajoy en respuesta al enorme drama armado por el Gobierno y sus altoparlantes: «Hay que tener buen humor para saludarme a mí. Y, de manera especial, gracias a las autoridades por la atención que me han prestado en este Mundial. La pena es que tantos esfuerzos dedicados a glosar mis virtudes les hayan distraído de otras cuestiones. Son estas las que importan a los españoles, las que están en la mente de todos, las que preocupan a la gente y debían ocupar a esas autoridades. Nada de esto son minucias. Sin embargo, les interesa más chivarse a un ministro extranjero o hacer una reverencia a un primer ministro para provocar ruido, distraer la atención, alborotar y todo para que no se hable de lo que estamos viviendo. Ellos no piden perdón por nada. Eso, por lo visto, siempre les toca a otros. Ustedes ya saben cómo soy y lo que pienso. ¡Viva España! Hemos ganado una vez más.» https://t.co/l4f6kErTFG
The St. Kitts and Nevis flagged bulk carrier LUNI (IMO 9070711) split apart and partially sank near the Strait of Hormuz off Bandar Abbas on Tuesday after sustaining catastrophic hull damage.
The vessel was en route to Jebel Ali, UAE. All crew members were rescued.
🧐 La columna de @marianorajoy | 'Hay que tener buen humor'
«Ellos no piden perdón por nada. Eso, por lo visto, siempre les toca a otros»
«Ustedes ya saben cómo soy y lo que pienso. ¡Viva España! Hemos ganado una vez más»