En esta nueva guerra, hay dos combatientes, Hamás y milicias aliadas, e Israel. No es una guerra de los palestinos ni de los gazatíes. Es de Hamás. Y habrá numerosas víctimas civiles, la mayoría palestinas, y también israelíes.
No es una guerra de liberación de Palestina. Esto debe quedar muy claro. Los partidos de la Organización para la Liberación de Palestina, que fundó Yasir Arafat, son enemigos mortales de Hamás.
Porque Hamás es una milicia de fanáticos religiosos que ha impuesto una dictadura sangrienta sobre la gente de Gaza, a la que nunca le preguntó si estaba de acuerdo en iniciar esta ofensiva y que es la que va a sufrir las consecuencias.
Cuando cubrí la guerra de 2014, dentro de Gaza, la propaganda israelí nos denunciaba porque no mostrábamos a los hombres de Hamás lanzando cohetes. Sabían que era una acusación falsa porque en realidad no los podíamos ver. Hamás construyó una extensa red subterránea con cuarteles y dormitorios. Desde ahí combate. Los drones israelíes tienen dominio completo de los cielos y si localizan a alguien de Hamás, lo fulminan. Nosotros usábamos chalecos azules que decían PRENSA para que no nos confundieran.
Los civiles son los que permanecen en la superficie y reciben el impacto de los bombardeos israelíes. Civiles que no votan, solo son forzados a acatar las decisiones de los líderes islamistas.
Por ahora, no están claros los objetivos inmediatos de la guerra que inició Hamás. Tiene un nivel de planeación y ejecución que nunca se había visto. Y sorprendieron a los israelíes. Esto hace suponer que siguen un plan con metas concretas que creen que pueden alcanzar.
Pero en ningún caso, el bienestar de la población gazatí es prioridad para Hamás. Su sueño es la imposición de su dictadura religiosa en toda la región.
Israel está respondiendo con todo. En 2014, en 15 días había ejecutado la eliminación de todos sus objetivos militares. Y pasó los siguientes 40 días destruyendo infraestructuras civiles, incluyendo edificios habitacionales y escuelas de la ONU habilitadas como refugios, porque no podían mostrar debilidad aflojando el ritmo de sus ataques. El costo para la gente fue enorme.
Ahora, Netanyahu y los generales fueron afrentados por una ofensiva que no pudieron prever, a pesar de toda su tecnología y de sus espías. Hacía décadas que no les infligían tanto daño. Se van a vengar.
Puede ser que Hamás esté calculando que la toma de rehenes va a forzar unas negociaciones en las que tenga ventaja. Quién sabe. Si en 2011 Israel intercambió al soldado Gilad Shalit por 1027 prisioneros palestinos, ahora necesitará restaurar su imagen de superioridad absoluta, el sentido de seguridad de su población y el prestigio del ya muy cuestionado gobierno ultraderechista de Netanyahu.
El Estero de Chac es uno de esos sitios que aún permanecía intacto por el acceso y desconocimiento. Las imágenes que circulan sobre su relleno son indignantes. Me cuesta tanto pensar en que no se prevean consecuencias ambientales sobre esto. Es el caudal hacia la Laguna.
Funeral en Acaponeta
“La verdad no lo hizo libre: ¡lo mató!”, deplora la hija de Luis Martín Sánchez, corresponsal de @lajornadaonline asesinado en Nayarit. Nota de Gustavo Castillo García y Rolando Medrano @RolandoM0075 https://t.co/H4XEd3WN9Z
"Del 19 al 22 de junio de 2023, integrantes de la ORCAO, realizaron una serie de ataques que ponen en riesgo a tres comunidades zapatistas: Emiliano Zapata, San Isidro y Moisés y Gandhi, que forman parte de la Región Moisés y Gandhi y están ubicadas en el municipio de Ocosingo"
La violencia en Chiapas no cesa, exacerbada por la agresión de los paramilitares de la ORCAO contra las comunidades zapatistas. Esto, a pesar del enorme despliegue del ejército y la guardia nacional en la entidad https://t.co/WRAIZSIhfk @lajornadaonline
#México Periodistas de todo el país denunciaron que el asesinato de la periodista Lourdes Maldonado López, ocurrido el 23 de enero, evidencia la limitada capacidad de los estados de reaccionar de forma pronta, efectiva y expedita para proteger al gremio. https://t.co/knZ5UwPTkE