Tres persones mortes en un mes per l’especulació immobiliària. Fartes de posar el patiment i les mortes. Aquest sistema és invivible, enderroquem-lo i construim un món on ser lliures per fi, on no viure només per treballar, on no destinar la major part del sou a pagar un sostre.
Per la Núria, el Javier, l'Olga, l'Àlex, la Maricarmen i tantes altres.
Pel dolor de mandíbula al serrar les dents davant de cada desnonament, cada pujada de lloguer, cada abús.
Que ho paguin tot i que ho paguin car.
11 de novembre, vaga general.
@InquilinatoMad Gracias por todo lo que hacéis. Realmente, hasta hace no mucho ni sabía lo que significaba la palabra desahucio (o desnonament, como decimos aquí).
Este caso ha sido un punto de inflexión para mí porque se ha llevado al límite
Soy un chico tímido, pero saldré a las calles ✊🏼
@InquilinatoMad Todo mi respeto y admiración por las personas del sindicato que no solo habéis ayudado a Maricarmen con su desahucio, sino que también habéis estado ahí con ella, haciéndola sentir querida y no dejándola nunca sola. Sin duda, ellos por dinero, vosotras por amor. Descansa en paz.
Una señora de 87 años, que debería haber pasado sus últimos días tranquila y en paz y se ha muerto sufriendo porque unos señores que ya tienen billones en el banco querían tener un poquito más. Que se vayan a la putísima mierda, cerdos desgraciados.
Enhorabuena a los propietarios de Urbagestión, que ya tienen vía libre para su negocio. Y enhorabuena a la panda de malnacidos y a la escoria mediática que se dedicó a enmierdar la vida de una mujer de 87 años desahuciada. Os señalaremos hasta el fin de los días. Descanse en paz.
Maricarmen ha muerto 14 días después de su desahucio. Ha muerto o la han matado a sus 87 años. Cuando eres tan mayor que te saquen de la casa en la que has vivido durante 70 años con un ejército de policías no es la mejor forma de conservar la salud. Imagina a tu abuela, imagina a tu madre. No soy capaz de expresar la rabia que siento. Todo para que unos buitres pudiesen sacar un punto porcentual más de rentabilidad. Todo después de que gente se ofreciese incluso a pagar el aumento indiscriminado de su alquiler y los buitres se negasen. Sus últimos 8 años de vida peleando por algo que debería ser un derecho. Y sus últimos 14 días de vida teniendo que ver como panfletos y cenutrios sin empatía alguna la difamaban en televisión escupiendo las peores cosas que puedes decir sobre una anciana que lo único que hizo fue algo tan radical como pretender morir en la casa donde vivió toda su vida. Le quitaron la paz de cumplir el deseo más básico. Ahora seguramente sea momento de quitarle la paz a quienes se lo impidieron.
La muerte de Mari Carmen es una muestra más de lo que sucede cuando se deja a las personas exclusivamente a merced de las leyes del mercado, sin adecuada protección. No es la primera víctima mortal, ni será la última, si no lo remediamos.
Ningú pot justificar que “el mercat” faci fora de casa seva algú per guanyar més calers amb un pis. Ningú. I això és el que hem de canviar: que fer negoci no estigui per davant del dret a l’habitatge.
Per ella, per l’Olga i per totes, seguirem lluitant per defensar la vida.