Estoy en un punto en el que salir por el centro de ronda no me llena ni me aporta nada, prefiero estar con mis amigos en un parque tranquilito con unas patatas gratinadas.
Porque detrás de un "sí puedo" hay noches sin dormir, lágrimas de impotencia, dolores de cabeza. Pero más que eso, hay un corazón lleno de ilusiones y metas por cumplir.
Hasta los cojones de los investigadores de X, ahora tengo que leer que el asesinato de un niño de 11 años es un montaje y que nos ocultan la verdad para dios sabe qué y lo peor es que se creen más listos que nadie y son los primeros que se tragan todos los bulos que leen